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Ara
su instrumento. Su comprensión, facilidad y dones expre-sivos, hacen de ella una figura destacada en nuestro am-biente musical, y el enorme público que asistía a su úl-tima audición, así se lo ha manifestado, con sus intermi-nables aclamaciones y pedidos... Septiembre 1923 . Enel mismo año escribía Andrés Gaos: ‘He quedado sor-prendido del talento extraordinario de María Luisa Anido.Todo en ella tiene corte y corazón de artista. Tiene de-dos (¡y qué dedos!) y tiene alma. Siente y dice lo quetoca, que es lo que debe hacer todo grande artista. . .Podría añadir a esto, otros innumerables trabajosy opiniones entusiastas de Risler, Zanné, Viñes, C. Vega,De la Guardia, etc., y una y mil crónicas de concier-tos vertidos por ella sola, para reafirmar el conocimien-to de esta eximia artista, guitarrista cumbre. Como com-positora no le conocemos nada original publicado. Que-riendo colaborar con mi modesta opinión a lo ya dicho,voy a afirmar que, Isabel María Luisa Anido González,es hasta hoy, la instrumentista solista más grande que hadado la Argentina en todos los tiempos (me refiero atoda clase de artistas ejecutantes), y con respecto a laguitarra nos lo dice el inteligente público bonaerense queno admite medianías europeas. Hoy culminan desde lo másalto, en el arte guitarrístico, el divino virtuoso de Lina-res y “Mimita” Anido.
‘ANITA MAYA”.— Célebre “cantaora” en el género anda-luz, española. Nació en Ronda. Su edad nos la dice elpoeta:
“Esta gitana vieja,
con la cara curtida por adobo barato,de negros añadios y peineta de teja,esta gorda flamenca, con andares de pato,que en Ronda bautizaron,á poco que de Ronda los franceses marcharon.”
(De "Cante grande y cante chico”. P. a 117.
José Carlos de Luna).
Su nombre, quizá el más aproximado, es el del epígra-fe, conociéndosela también por “Anilla la e Ronda” y“Anica Amaya”. Esta artista y otras que figuran en es-te libro, ya como “cantaoras”, o en géneros extensivos,trovadores, “tocaores”, “payadores", etc., amenizaron suarte al son de la guitarra, siendo la que nos ocupa, amás de eximia en el “cante” con “rondeñas” y “soleá”,una cultora del instrumento en el carácter de “flamenco”popular. El notable literato español G. Núñez de Prado,en su libro “Cantadores Andaluces” (1904), nos da labiografía de esta gitana, de la que entresacamos estaslíneas: “Ella siente el arte como el corazón que máslo sienta, concibe la belleza como el cerebro cons-tituido para concebirla mejor, siente las grandio-sidades de ese arte, como el alma que con másintensidad pueda sentirlas, pero su corazón, su ce-rebro y su alma, absolutamente humanos, en toda lahermosa acepción de la palabra, sólo ven en su arteun vehículo para enviar desde sus entrañas al infinitotoda la expresión de su exquisita ternura...” (P. a 180).Esta artista que llegó a lo sublime desgranando como unpájaro las Caleseras, Peteneras, Seguiriyas, Tarantas, Roas,Palmares, etc., alterna en el “tablao” con los no menosfamosos "Antonia la e San Roque”, “La Fandita”, “LaSarneta” y ‘ La Loro” y aquellos que se llamaron “El Fos-forito”, Tomás “El Nitri”, “Salvaoriyo”, Juan “El de losGallos”, el célebre argentino Silverio y hasta podríamosañadir con todo el calendario del cante andaluz. La som-bra de la que fué, nos consternó en el certamen de la ex-posicón de Barcelona, 1929-30, al celebrar “La semanaAndaluza , formando parte, la rondeña, de una tribucontratada exprofeso; la oímos, por cierto, con depresiónpor parte nuestra, algunos de aquellos cantos acompañán-
dose con la guitarra, o mejor dicho, abrazada a ella, mo-viendo inconsciente sus toscas manos, dando la visión dehaber salido por la “boca” de aquella caja, dos minúscu-las tortugas, que enredadas en el alambrado de las seiscuerdas, buscaban lo que vanamente ya no podía en-contrar .
ANITIUS, MANLIUS, TORQUATUS, SEVERIUNS, BOE-TIUS.— Con estos nombres figuró en la época de las in-vasiones bárbaras, en Roma, un ilustrado romano que es-tudió durante diez y ocho años en Atenas, dedicándoseluego en su país a traducir y conservar las ciencias y ar-tes griegas. En Atenas había estudiado también la guita-rra (Kithara o cítara), siendo proclamado por la noblezay las altas autoridades, como el primer guitarrista de suépoca.
ANJOS, Juan María, —Célebre guitarrista portugués. Nacióen Lisboa en 1856. Estudió en el Conservatorio de mú-sica de la capital de su país, aprendiendo violín y mástarde guitarra, de la que dió conciertos en Lisboa mismo,y en provincias. Publicó en la ciudad nombrada, en 1877,su “Novo Methodo de Guitarra”. Este distinguido artis-ta portugués, murió en Julio de 1889.
ANTOLA ETCHEVERRY, María Herminia. —“Notable eje-cutante de guitarra. Con su profesor Sr. Justo T. Mora-les, interpreta en Radio Nacional música clásica y argen-tina en dúo de guitarra, de destacada actuación”. Revis-ta “Riel y Fomento", Buenos Aires, 9-VII-33.
La joven instrumentista Srta. M. H. Antola, nació enBuenos Aires el 4 de Mayo del año 1917. Junto con unaeducación muy esmerada, estudió el piano, trocándolo,más tarde, por la guitarra, a la cual está entregadabajo la dirección del distinguido didacta nombrado, cur-sando a la vez sus estudios musicales, con el expertomaestro Miguel Francese.
ANTONIOTTI, F,—Guitarrista italiano. La casa editorialA. Monzino, de Milán, publicó de este autor, un “Méto-do per Chitarra”, el cual no es de grandes dimensiones,saliendo el autor airoso de "su cometido, como se lo pro-puso.
APEÍZTEGUIA, (.).-La casa editora Romero, de Ma-
drid, le ha publicado (1890) entre otras obras, unas “Bo-leras” teatrales para canto con piano y guitarra.
ARACIL o ARACIEL, Diego de. —Músico español, naci-do en Extremadura. Durante su juventud se dedicó, bajola dirección de un monje, al estudio de la música e ins-trumentación. Se radicó en Italia. La casa Ricordi, de Mi-lán, entre varias obras, quintetos, tercetos, etc., le pu-blicó una joya de Tre terzetti ad uso di serenata per vio-lino, viola e chitarra.
ARANDA, Mateo de.— Natural de Castilla la Vieja, mú-sico de Cámara en la Catedral de Lisboa en 1533. Profesorde música de la Universidad de Coimbra, en el año 1544.Es autor de varias obras, entre ellas: “Arte nuevo para te-cla y vihuela”, "Tratado de canto llano”, "Tratado decanto mensurable y contrapunto”, impresas en Valladolid,según noticias del sabio maestro de capilla de CuencaPedro Aranáz Vives, en una carta que el año 1790 diri-gió a Juan del Barrio.
Estas son las noticias que podemos dar de Mateo deAranda, que tanto interesó a Soriano Fuentes, Fetis yLacal.
ARAUJO, Rodolfo. —Profesor de guitarra, argentino. Nacióen Loreto, provincia de Santiago del Estero, en el año1879. A los diez años de edad quedó huérfano y guiósus pasos hasta la capital de su provincia, quedándose enella cerca de un año. Aquel ambiente extraño y algunosfamiliares que residían allí, no lo acogieron con simpa-tía, recibiendo el primer gran desencanto. Con su almade niño prematuramente desgarrada, puso proa hacia Tu-