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CAJUEIRO, Heddy. —Concertista de guitarra, brasilera, na-tural de Bahía. Su nombre está asentado en el concenso ar-tístico como uno de los más valiosos exponentes de los so-listas. En muchas oportunidades se le ha escuchado, pordistintas salas de audiciones de su país. En 1929 ha dadoen Bahía un excelente concierto en el que vertió el siguien-te programa: “Andante”, Haydn; “Momento Musical”,Schubert; “Nocturno N.° 2”, Chopin; "Preludios 6 y 7”,Chopin. II Parte: “Capricho Arabe”, Tárrega; “María”,Tárrega; “Minueto”, Tárrega: “Preludio N ° 5”, Tárrega.III Parte: “Danza Húngara”, Scherrer; “Milonqa”, Sinó-poli: "Brejeiro”, Nazareth; "Choros N.° 1”, Vil’a-Lobos.La prensa carioca en general y la revista musical "O vio-lao”, acogieron el concierto con las más encomiásticascríticas.
CALATAYUD. Bartolomé —Profesor de guitarra, español.En el año 1910 estaba radicado en Palma de Mallorca,Islas Baleares, donde era bien apreciado por los grandesconocimientos que poseía de la guitarra y mandolina, de-dicándose a la enseñanza de ellos.
CALDENTEY, Sebastián.—Notaba ejecutante, guitarristaamateur, español. Abogado de profesión. De sus cualida-des guitarrísticas, nos habla Fernando Mestre en su fo-lleto “La Guitarra. Su construcción v su música”, delque copiamos lo siquiente (pág. 22): “D. Sebastián Cal-dentey, de Artá (Baleares), abogado, famosísimo guita-rrista, el virtuoso más grande que conocí, discípulo delcélebre Viñas, y una especialidad no igualada por nadiepara decir la música del gran Sor, como confesaban suscontemporáneos y tuve muchísimas ocasiones para apre-ciarlo... Ya en los dinteles de la vejez, acuden a mimemoria como ráfagas luminosas de otros tiempos, lasbrillantes e incomparables audiciones de tan queridos maes-tros ¡qué sesiones, qué dúos de Sor, con el incompara-ble D. Sebastián Caldentey, sin hallar hora oportuna dedejar las guitarras...!” Sin duda alguna Caldentey, seríaun buen ejecutante y músico culto, según nos lo dice elrepertorio que cultivaba este discípulo de Viñas, deducien-do de ésto, que su actuación sería a mediados de la se-gunda mitad del siglo XIX.
CALEGARI, Francisco.—'Guitarrista y compositor, italiano.Nació en Florencia, siendo contemporáneo de Giul’ani.Como ejecutante fué muy aplaudido en la Europa Cen-tral, y como compositor se le publicó “II dilettante dichitarra”; “Po’onesa”, Op. 16, para guitarra y otrosinstrumentos: “Rondó”, Op. 3 y algunas más, editadaspor las casas, Ricordi de Milán, Pleyel de París, etc.
CALVI, Carlos.—En Bolonia, el año 1647, se pub’icó unaobra de Calvi, de varias tab'aturas, puesta en “Intavola-tura de chitarra, e chitarriglia.. . ”, en notación italiana.Mencionado por Wolf y Eitner.
CALVO, Domingo*—Desde el día 22 de Noviembre delAño 1782, hasta el 24 de Diciembre de 1793, Calvo anun-ció en los periódicos de Madrid, la publicación de variasobras de música bailable para guitarra, violín y canto.En periódicos de fecha posterior, anunció la de otras com-posiciones bailables, añadiendo al apellido paterno, el ma-terno de Rodríguez. (Pedrell).
CALZOLETTI, G.—Guitarrista, mandolinista y compositoritaliano, contemporáneo. Ha publicado algunas obras paraguitarra y mandolín, por intermedio del editor de Flo-rencia y Roma, Genesio Venturini.
CALL, Leonardo de.—Notable compositor guitarrista. Na-ció en Austria meridional en el año 1779. Otros autores,H. Riemman, J. Zuth, dan los años 1768 y 1769 comofechas de su nacimiento Compositor sobrio de correctafactura. La parte cantábile de sus obras es original y
agradable, probándolo ésto las múltiples veces que se hanreeditado y revisado muchas de ellas, después de unsiglo cumplido de su desaparición. Compuso “Dúos”, “Ter-cettos y diversos motivos para guitarra y otros instru-mentos.
Merece especial mención su “Sonata”, en tres tiempos,Adagio-Minueto-Andantino. (Revisada por D. Prat. Edi-tor, José B. Romero hijos. Bs. Aires, 1931), desarrolladoscon impecable maestría armónica y guitarrística, siendo ensu conjunto una notable obra reintegrada a la literaturade guitarra, creyendo honrará en alto grado los programasde los concertistas. Cali fué un precursor de los grandesque tanto brillaron en la primera mitad del siglo XIX. Fa-lleció en Viena el 19 de Febrero de 1815.
CALL, Thomas.—Compositor inglés del siglo XVHL En elaño 1760, se le publicaron en Londres varias composicio-nes para guitarra, arpa y órgano. Citado por RobertoEitner en su Diccionario.
CALLEJA, Felipe. —Notable profesor de guitarra, español,padre y maestro del aplaudido concertista Francisco Ca-lleja. Felipe Calleja gozó de buen renombre como pedago-go, siendo altamente considerado entre el elemento músico-guitarrístico.
CALLEJA, Francisco.—Nació en Logroño, España, el 4 deOctubre del año 1891. Empezó a estudiar la guitarracuando contaba apenas 3 años de edad. El maestro fuésu padre. Siendo muy niño, dió conciertos ante los re-yes de España. El gran violinista Pablo Sarasate, escuchóa este prodigio en los comienzos de su vida artística ytuvo para él frases de elogio y simpatía. Aparece en Bue-nos Aires y emprende una larga gira por la mayoría delas repúblicas Hispano-americanas, obteniendo un justoéxito. En sus programas, figuran las obras de la buena li-teratura de la guitarra, y notables transcripciones: en lasprimeras vemos a Sor, Tárrega, Moreno Torroba, Turina,y en las segundas, obras de Albéniz. Borodin, Bach, Cho-pin, Kreisler, Malats, etc. Dejamos el valor de este con-certista al juicio crítico de grandes figuras. He aquí unaslíneas de “La Nación”, de Buenos Aires: “.. .Viola o cla-ve, arpa tañida bellamente, o muy blando piano, todo pa-rece la guitarra en manos de Calleja cuando a ella se abra-za y le arranca misteriosos sones de amplitud y coloridonuevos Si en las obras españolas las transcripcionesadquieren un valor notable, en las de los grandes maes-tros son admirables por su belleza y factura...” Damosun salto en el continente americano y leemos en “El Uni-versal”, de la capital de Méjico: “...El por todos con-ceptos eminente guitarrista Francisco Calleja, émulo delinolvidable Segovia, triunfó el sábado de manera defini-tiva. Aún cuando ya había tenido oportunidad de escu-char, en un concierto privado, a este virtuoso de la gui-tarra, no me había sido dable ocuparme de él en crónicaespecial como lo hago ahora, con el mayor de los pla-ceres, para ensalzar, no al técnico frío que deslumbra asu auditorio con acrobacias y malabarismos “pour eppa-ter les bourgeois”, sino al artista, al sensorial, que ha-ce sentir porque siente hondamente: al exquisito, que con-vence porque es un convencido...” Manuel Barajas.
Ya en España, se hizo conocer en muchas capitales.Tocó en la “Sociedad Filarmónica” de Bilbao, donde ob-tuvo un buen éxito y más tarde, el 22 de Agosto de 1930,alquila la Sala de dicha entidad y brinda un recital, cose-chando laureles y dinero.
Veamos lo cue dice el gran crítico y musicólogo de“El Sol” de Madrid: ". ..Es concertista de segura y mati-zada pulsación, ágil mano izquierda y buen gusto musical.Venció las dificultades de expresión y de igualdad y finura