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Diccionario biográfico-bibliográfico-histórico-crítico de guitarras (instrumentos afines), guitarristas (profesores, compositores, concertistas, lahudistas-amateurs) [y] guitarreros (luthiers) : danzas y cantos : terminología / Domingo Prat
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Can

ferencia a la guitarra, adoptando en sus estudios la escueladel célebre Aguado. Luego fué a Madrid y prefeccionósus estudios bajo la dirección del distinguido guitarristaD. Vicente Ayala y también tomó lecciones de armonía ycomposición con el respetable maestro D. Indalecio Soria-no Fuertes. Al mismo tiempo continuó Cano sus estudiosen la carrera de Cirugía, y cuando se hubo graduado decirujano regresó al seno de su familia y ejerció su pro-fesión durante algunos años en la ciudad de su nacimien-to. En 1847 volvió a Madrid, donde estaba a la sazónel célebre D. Dionisio Aguado, a quien conoció y le per-suadió a que se hiciese oir en algún concierto, y comoasí lo hizo, alcanzando generales y entusiastas aplausosde su auditorio, no menos que de aquel célebre artista.El mismo Aguado aconsejó a Cano continuase su carrerade guitarrista, asegurándole que un dia sería reconocidosu mérito artístico por inteligentes y aficionados y quesu talento adquiriría verdadera fama. Animado Cano contan lisonjero augurio, hizo un viaje por las principalesciudades de España, y en todas dió conciertos de su ins-trumento, alcanzado un brillante éxito.

En 1850 regresó a Madrid donde, con el título deLaGuitarra, publicó una colección de composiciones ori-ginales para este instrumento y las fantasías sobre mo-tivos de las óperasNorma,Lucía,Capuletti" yCrociato que ejecutó en sus conciertos y que tantosaplausos le valieron. Al mismo tiempo publicó suMé-todo de Guitarra, que por la sencillez de su parte didác-tica y por la agradable melodía de sus ejercicios y estu-dios ha alcanzado mucha boga y el favor de los aficio-nados a dicho instrumento. En 1853 pasó a Francia, ydió conciertos con grandes aplausos en Marsella, Nimes,Lión, Burdeos y otras ciudades. Luego pasó a París, don-de fué recibido con muy favorable éxito en los círculosmás aristocráticos, en que dió varios conciertos.

En 1855 hizo un viaje a Portugal, deteniéndose enOporto y en Lisboa, donde dió conciertos con un éxitono menos lisonjero. Habiendo regresado a España, en 1858tomó parte en un gran concierto que se dió en el palacioreal de Madrid, y en recompensa de su talento la reinaDoña Isabel 2. a hizo a Cano un magnífico regalo. En1859 el infante D. Sebastián de Borbón, protector de losartistas de talento, nombró a Cano profesor de su Cá-mara y le encargó su archivo musical. Desde entoncesla reina doña Isabel 2. a ha honrado varias veces a Cano,llamándole a su real cámara para oirle tocar la guitarra.

Después de haber fijado su residencia en Madrid, Canoha publicado dos colecciones de composiciones suyas, quecontienen doce piezas originales y varias fantasías sobremotivos delFausto, de laLucía y de la "Africana,y algunos arreglos o reducciones de composiciones clási-cas. Las cualidades artísticas que distinguen a este emi-nente guitarrista son: un gusto exquisito y notable senti-miento en los cantables, con unos sonidos puros, vibran-tes y sonoros; matizado colorido, una ejecución brillan-te, limpia, llena de grandes dificultades de mecanismo,hábilmente vencidas. A más, hay en sus composicioneselegancia, buen gusto, brillantez y variedad de efectos.En suma, Cano es uno de los primeros guitarristas espa-ñoles de la época, con quien podrán competir poquísimos,si es que tenga rival entre sus compatricios. En 1874, fuénombrado profesor de guitarra del Colegio nacional desordo-mudos y de ciegos en cuyo puesto continúa, habien-do escrito para dicho colegio 24 ejercicios para principiarel estudio de la guitarra y que sirven de ampliación almétodo que publicó en 1852.

He aquí el retrato de A. Cano, dado por los autores antes

nombrados, y que otros han extractado, corregido o au-mentado. De su producción, hasta nuestros días, nos hanllegado publicadas, cincuenta y tantas obras, siguiendolas mismas líneas que sus contemporáneos Damas, Arcashasta el decano Cimadevilla, pudiendo apreciar su gradomúsico en dos colecciones de piezas originales, conocidasen l.° y 2.° Album y en Valses agrupados. Su vena esmediocre, adolesciendo de construcción; hacemos notar queeste es el motivo principal del poco uso que se hace desu música en el franco resurgimiento actual de la gui-tarra, entendiendo que esto no ha de ser motivo absolutopara que los maestros desconozcan su producción. Esautor de unMétodo Completo, con 42 páginas (f. 26x 32) en su edición original, del cual, observando la pru-dente norma, de que entre la mayoría deMétodos tomeuno o varios ejercicios, lecciones o estudios, se debe con-tar con la obra didáctica de A. Cano. Curioso e interesantees elTratado de Armonía aplicada a este instrumento,segunda parte del tome nombrado, que en número igualde páginas, trata la materia dicha, siendo útil para losestudios de ella. Sus 25 lecciones,Principios de Gui-tarra, son bien recomendables. Antonio Cano fallecióen Madrid el 21 de Octubre de 1897.

CANO LOMBARD, Federico.Concertista y compositor,español. Nació en Lorca, provincia de Murcia, el 10 deDiciembre de 1838. E! muy erudito crítico musical A.Fargas y Soler, de Barcelona, en 1877 le dedicó unasnotas, que copiamos y ampliamos.Desde su infancia ma-nifestó mucha afición y disposición a la música y fuédiscípulo de su padre que le enseñó a tocar la guitarra;de modo que a la edad de cinco años tocaba en uno deestos instrumentos, construido expresamente para él, algu-nas piececitas que por entretenimiento le compuso su pa-dre. Este continuó haciendo estudiar a su hijo los ejer-cicios que habían de conducirle al desarrollo de la eje-cución; así es que a la edad de diez años vencía gran-des dificultades de mecanismo en la guitarra. En 1853se dió a conocer en Valencia tocando en un conciertopúblico un dúo del célebre Sor, junto con su padre, yotra pieza a solo del mismo autor, con grandes aplausosdel auditorio y mereciendo los elogios de la prensa. Elaño siguiente tocó también en otro concierto en el salóndel Conservatorio de Madrid, la sinfonía deGuillermoTell a dos guitarras, con su padre, y una difícil fan-tasía a solo que le valió los encomios y aplausos de losprofesores del Conservatorio y del inteligente concurso.

En 1861 emprendió un viaje artístico recorriendo la ma-yoría de las principales ciudades de España, dando con-ciertos con grande éxito en todas partes y con entusiastaselogios de la prensa periodística. Después pasó a Portu-gal y dió muchos conciertos en Oporto y Lisboa con elmismo favorable éxito alcanzado en España. En la ca-pital de Portugal, Cano hijo tuvo la honra de tocar enpresencia del rey D. Luis y de su padre D. Fernando.De regreso a España, volvió a Madrid y tocó en variosconciertos dados entre la mejor sociedad de la corte, sien-do siempre oído con entusiasmo y general aplauso. Enmayo de 1868 estuvo en Barcelona, donde dió algunosconciertos particulares y uno de público en el que fuérecibido con las simpatías y aplausos que merece su ta-lento y habilidad de guitarrista.

Cano hijo, debe considerarse un digno y sin duda elmás aventajado discípulo de su padre, cuya escuela yhabilidad artística personifica. Pero distínguese especial-mente Federico Cano por su delicada pulsación de lascuerdas de la guitarra, por la pureza de los sonidos yun sentimiento tan exquisito en los cantables que tal vez