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Car
sónníer, a quien ya conocía y estimaba grandemente cul-tivando su amistad cuando ambos se encontraron en Ale-mania. Dos años permaneció en la capital de Francia,desde 1820 al 22, es decir, de los 28 a los 30 años deedad. Siempre guiado por su espíritu ávido de experi-mentar los aplausos de todos los públicos, marchó a In-glaterra, imponiéndose desde las primeras audiciones en laopinión de los inteligentes. Desde entonces en constantetriunfo pasa de París a Londres y viceversa, cumpliendosus contratos como concertista y profesor de guitarra delas gentes más distinguidas. Vuelve a Alemania, dondeactúa por las principales ciudades, con el éxito que es depresumir dada su brillante ejecución. Torna a París yLondres, siempre con éxitos ruidosos, emprendiendo unatercera jira de arte por Alemania, que fué espectacular-mente acogida. Nuevamente en Londres da un memorableconcierto en la "Royal Opera”, para la que fué el únicoinstrumentista contratado. LIn año más tarde, —- el 30de junio de 1928, — se le escucha en la ‘‘Argyle Rooms”,conjuntamente a la célebre cantatriz Madame Stockhau-sen. Toda esta actividad, propia de un temperamento es-pléndidamente dotado para el caso, Carcassi la realizaen término de 4 años, desde 1824 al 28. En el apogeo dela gloria regresa a París, donde a la sazón actuaba sucompatriota Fernando Carulli (ver). Este último gozabade todos los favores como un gran guitarrista, composi-tor y didacta. Su actuación era insistentemente solicitada,y su producción disputada por las principales editorialeseuropeas. Carulli reinaba en París indiscutiblemente, den-tro del ambiente guitarrístico. ..; pero bien pronto, el im-petuoso joven Carcassi impuso su genio, como ejecutantey compositor superior a Carulli, hasta que la estrella deéste fué poco a poco apagándose, disminuida por los nue-vos recursos aportados en la ejecución de Mateo Car-cassi, más amplios y satisfactorios para la técnica guita-rística. Carulli, en plena declinación física, ya no se hacíaescuchar con la prodigalidad de antes, mientras que sucompatriota, con un estilo musical más nuevo, más me-lódico, de variados efectos instrumentales, interpretabacon asombrosa facilidad ganando la completa admiracióndel público, lo que predispuso a uno en contra del otro,en emocionante y doloroso duelo de arte. Dueño Carcasside la situación, fué el artista de los salones aristocráti-cos, de la nobleza y la plutocracia, que acudían al maes-tro insigne en busca de su ciencia guitarrística.
En el año 1836 volvió a Italia, presentándose en mu-chísimas ciudades, coronado siempre por la admiración,que llevó su nombre de un punto a otro de la península.Pero bien pronto el extranjero solicitó sus favores y Car-cassi volvió a Inglaterra, haciéndose oir en los princi-pales círculos. Nuevamente en París, donde había estable-cido más fijamente que en otra parte, sú residencia, perma-neció hasta los primeros días en 1853. Las composicio-nes de Carcassi en su mayoría, fueron editadas por lacasa Schott (Alemania), y luego por su amigo Meisson-nier, gran guitarrista que se estableció en París comoeditor. Su producción está casi completa, en poder delautor de este Diccionario, como su método y algunas desus principales obras, en edición príncipe. En general al-canza el número de op. al 73, siendo muchas de ellas,reunión de varias piezas, que descompuestas dan la fabulo-sa cantidad de cerca de 300 obras, con la inclusión de suop. 59—método—; y op. 60—25 Estudios—, ambas bien co-nocidas, y las transcripciones de temas de óperas de di-versos autores. La música de Carcassi no es polifónica porexcelencia; pero si melódica, espontánea y agradablesiempre, de correctísima estructura y respeto por los cá-
nones de la armonía. En sus desarrollos no hay divaga-ción; no tiene la amplitud musical de N. Coste; pero esmás preciso y gramático. Ni Coste ni Tárrega pudierondar modelos de construcción cuales son las tres Sonatas,op. 1, de Carcassi, que por el solo hecho de emprenderesta composición musical que presenta a los autores entodos sus valores, lo elevan por sobre los merecimientosde los citados guitarristas, ya que por la dilicuitaa deeste género podemos decir que es la ciencia del arte mu-sical. Su método, injustamente olvidado hace un tiempo,felizmente ha vuelto a ser empleado por los maestros, alparecer convencidos de sus bondades, pues, esta obra di-dáctica es merecedora de la misma atención y populari-dad obtenida por los ”25 Estudios”, op. 60. No podría-mos hablar aquí de toda su producción: Kondós, Capri-chos, Divertisements, Fantasías, etc., porque eno requiereun trabajo aparee. Mateo Carcassi talleció en París el16 de Enero de 1853.
CARDUNE, Niño.— Guitarrista italiano autor de una mo-desta Mazurca, titulada: ” Amore ed Arte”. Esta compo-sición para guitarra, muestra distinta tonalidad en cadaparte de los tres tiempos que está compuesta; fué pu-blicada en el periódico musical ”11 Plettro” que dirige elmaestro Vizzari, de Milán, en el año 1915.
CARDUZO, Mauricio.—Excelente guitarrista y cantor pa-raguayo. Nació en ibycuí, el 14 de Mayo de 19U8. Formaparte del aiamado dúo Martínez-Cardozo, y es directordel conjunto de arte nativo paraguayo, llamado "Boque-rón”, de grande y aplaudida actuación en Buenos Aires.Cultiva el folk-lore guaranítico, tan rico en melodías, lasque interpreta, tanto en la guitarra, como en el canto, conbastante personalidad. Su actuación a través de los es-cenarios teatrales y las estaciones de radio es amplia, in-terviniendo también en conciertos organizados por pres-tigiosas entidades artísticas de la Argentina, como ”LaPeña”, donde se hiciera aplaudir por el mérito de susversiones.
CARLI, Juan Bautista.—Guitarrista italiano. Nació en elaño 1882. Como virtuoso se distinguía por su clara eje-cución, cosechando justos aplausos en sus innumerablesaudiciones en las que vertía obras de Sor, Mertz, Legna-ni, Tárrega, Giuliani, etc. En pleno dominio de su ins-trumento y joven aún,, falleció en Oneglia el mes deSeptiembre de 1927.
CARLOS GIOVANNI.—En las biografías de guitarristascélebres coleccionadas por Tomás Brondi, leemos que enel año 1626 Carlos Giovanni inventó la guitarra espa-ñola con cinco cuerdas.
Probablemente los que dan esta noticia, querían decirque: Carlos Giovanni adoptó en aquel estilo de guitarra,la cuerda quinta.
CARMELLO, (.).—Compositor guitarrista. Sus com-
posiciones hacen presumir que vivió a principios del si-glo X'IX. En la Biblioteca Arzobispal de Ratisbona, Ba-viera, se conservan “Variaciones” para guitarra, de Car-mello. Citado por R. Eitner en su Diccionario.
CARMONA, Pastor.—Profesor y guitarrista, de la provin-cia de Santiago del Estero (Rep. Argentina) donde está ra-dicado. Ha hecho su estudio en forma autodidáctica du-rante un buen número de años, recibiendo luego algunasindicaciones fundamentales del músico Julián F. García.
Carmona es un fiel intérprete del espíritu que anima alos hombres de su provincia, logrando plasmarlo en susejecuciones siempre acertadas.
Su condición de Contador Público no le inhibe de unagran dedicación a la guitarra por lo que es estimado enlos círculos artísticos de su provincia.