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carácter eminentemente oriental y romántico de la Man-dolina Española”. Esta muestra de lirismo no impide darbuenas instrucciones , al discípulo, tentándonos unas líneasfinales que siempre pueden ser de ocasión a los estudian-tes que nos leyesen: “...Preste particular atención a lasilustraciones, revistas, artículos sueltos, biografías de auto-res y artistas célebres, y demás escritos de la propia ín-dole; frecuente con asiduidad todos aquellos sitios dondese rinde culto al divino arte, para familiarizarse con lasmejores obras de los autores clásicos; fíjese sobre todoen el modo como interpretan y ejecutan dichas obras losgrandes concertistas, y aquella pureza de dicción, aquelmodo galano de ejecutar, de sentir y expresar la música,sírvale de precioso modelo a la par que de poderoso estí-mulo, para dedicar sendas horas al estudio, único mediode dominar el instrumento y alcanzar por ende limpia ybrillante ejecución, lo que unido a un gusto y a un estiloque le sean propios, le valdrán algún día dar gallardamuestra de su arte, su genio y su talento". Delicadas líneasde aquel gigante de hermoso cuerpo y soberbia cabeza,todo corazón e inteligencia. Recordaremos que fué el inven-tor de La Trípode, siendo una transformación de la deAguado; pero con ventajas sobre la de éste. El guitarristaamateur, Fernando Mestre (ver), habla de ella con granelogio en su folleto “La Guitarra", diciendo haberla adap-tado para ejecutar. También fué el inventor del “Piano Pe-dalier”, cuyo sistema de pedales le valió la admiración deconocedores y extraños a la materia. Cateura fué un ínti-mo amigo de Tárrega: ya éste en su ocaso, realizó algunasde sus audiciones en su taller de pianos, Pasaje de laMerced N.° 5, Barcelona. La célebre fotografía que se hatitulado “Audición íntima", en que se ve a Tárrega ejecu-tando acompañado de ocho admiradores, fué hecha endicho taller y el que está frente al maestro en primerplano y al lado de un eclesiástico (Corell), es el inventory artista que nos ocupa. Las primeras obras del guita-rrista de Villarreal, fueron publicadas al terminar el si-glo X'IX, gracias a los continuados ruegos que le hicierael buen amigo Cateura; la Gavota “María”, está dedicadaa él. Fué uno de los socios fundadores de la sociedad bar-celonesa “Lira Orfeo", en la que los instrumentos a púafueron cedidos junto con “La Trípode” por su autor. Re-cordaremos que poseía un interesantísimo archivo musicalde obras para guitarra, y una valiosa colección de estosinstrumentos, entre ellos Pagés, y un ejemplar Altimira,formato chi-co, de una belleza tal de sonido, que dudoconocer nada mejor. Mi admirado y buen amigo fallenció en Barcelona, el 26 de Enero de 1929.
CATTUS, A.—Guitarrista alemán. Citado en diversas oca-siones, durante los años 1813-23, por el Allgemeine mu-sikalische Zeitung, de Leipzig, como un notable concertis-ta de guitarra. Aunque no se sabe con exactitud el lugarde su nacimiento, el mencionado rotativo lo dá comooriundo de Kassel.
CAYRASCO DE FIGUEROA, Bartolomé.—Guitarrista lla-mado el divino. Nació en la Gran Canaria en 1540. Suspadres eran nobles. Fué canónigo y después Prior de suiglesia catedral.
Murió en 1610. Está sepultado en una capilla que asu costa había edificado en la misma catedral, con lasiguiente inscripción:
Lyricen et vates toto celebratus in orbe.
Hic jacet inclusus, nomine ad astra volaus.
Dicen que fué tan diestro en la música, que cuandotañía la guitarra dejaba suspensos a los oyentes. Pasa porinventor de los esdrújulos. (Jiknor, T. 3.°, pág. 525).(Pedrell).
CELESIA MOM, Cora Josefina. —Profesora de guitarra, ar-gentina. Nació en Buenos Aires, el 4 de Marzo de 1915.Hizo los estudios de solfeo, teoría y piano con la pro-fesora Srta. Eugenia Sintaf. En el año 1929 se inscribeen la academia de guitarra que dirige el profesor B. DiMartino, y a continuación recibe las enseñanzas del quesuscribe. La señorita de Celesia poseedora de una bieníimbrada voz, cultiva el canto, bajo la dirección de Faus-tino Alsina Castellanos. Como ejecutante guitarrista, se lehan podido apreciar sus no vulgares cualidades en las‘ Audiciones íntimas” que periódicamente se realizan ennuestra academia.
CENTELLES, Manuel. —Distinguido ejecutante de guitarra,español. En la primera década del actual siglo, estabaradicado en Burriana gozando de gran renombre comoguitarrista. Esta localidad nombrada y otras de la pro-vincia de Castellón de la Plana, fueron frecuentementevisitadas por Francisco Tárrega, en sus últimos años, yno es difícil que Centelles haya sido uno de ios másgrandes admiradores de! arte del ilustre hijo de Villarreal.
CEPION, (.).—Músico de la antigüedad, discípulo de
Terpando. Se le atribuye la transformación de la cítara,cuyas cuerdas aumentó al número de 7, de 4 que anteseran.
CERECEDA, (.).—Guitarrista y compositor, español,
de la segunda mitad del siglo XIX. Tiene publicados paraguitarra sola, una “Jota”, y otras obras para guitarra einstrumentos varios, las que se encontraban en la impor-tante editorial madrileña “S. A. Casa Dotesio".
CERONE, Domingo Pedro.— Célebre tratadista de su épo-ca; gloria por cierto en estos trabajos. Mucho quisiéramosdecir de este famoso autor; pero habiendo consultado sudilatado e interesante tratado (en la Biblioteca del Palaciode la Diputación de Barcelona), y no habiendo podidoestudiarlo detenidamente como merece, recordaremos elnotable estudio que al respecto hizo el muy erudito musi-cógrafo Felipe Pedrell, en 'Tos Músicos Españoles anti-guos y modernos en sus libros", etc., en las páginas 40 a69, Tomo I, año 1888, Barcelona.
Dicho trabajo de Pedrell es de mucho valor; necesariosería reeditar la obra del Padre Cerone, y en ella y acontinuación incluir lo que dice de él el historiado Pedrell.
El tratado “El Melopeo”, que contiene su portada ados tintas, negra y colorada, se anuncia así:
El Melopeo / y Maestro, / Tractado de Música Theoricay Pratica: / en que se pone por extenso, lo que uno parahacerse perfecto Mú / sico ha menester saber: y por ma-yor facilidad, comodidad y claridad del Lector, está repar-tido en XXII Libros. / Va tan exemplificado y claro, quecualquiera de mediana habilidad, / con poco trabajo, al-canzará esta professión. / Compuesto por el R. D. PedroCerone de Bérgamot / Músico en la Real Capilla de Ná-poles. / Los Libros de las materias que en este Tractadose contienen, se verán en la plana que se sigue / LibroPrimero. / (Gravado representando Apolo y las Musas)* /En Nápoles, con licencia de los superiores / por Juan Bau-tista Gargano, y Lucrecio Nucci, Impresores. / Año denuestra saluación de MDCXIII.
En esta obra han tenido mucho que hacer personalida-des bien cultas, como el ya mencionado Pedrell y el granmúsico y filósofo, Padre Antonio Exmieno (1729-1808),éste molestado quizá por las muy dilatadas y no menosembrolladas explicaciones de El Melopeo, —que contienela respetable cantidad de 14 páginas de preliminares se-guidas de 1.160 páginas de texto—, le movió a dedicarleun párrafo en la Primera Parte, capítulo VI, en su obratitulada D. Lazarillo Vizcardi, que dice asi: