Fal
FABINI, Eduardo.—Notable concertista de violín y compo-sitor radicado en Montevideo. Como otros autores contem-poráneos, Falla, López Chavarri, Turina, etc., que hanescrito para la guitarra páginas de gran valor artístico.E. Fabini ha hecho su aporte en una bien sentida com-posición, pudiéndolo así apreciar por haberla oído al con-certista uruguayo J. Martínez Oyanguren.
FABRI, Tito_Guitarrista didacta, italiano, contemporáneo.
El editor R. Maurri de Florencia le publicó “Escuela de laguitarra: Ejercicios diarios de la velocidad”; en la mismaciudad, en la “Edizioni Venturini”, su “Método per chi-tarra”, y una tercera obra, para el mismo fin, titulada,“Método teórico y práctico”, en dos partes, de la edi-torial Carisch y Jánichen de Milán (Nueva edición). Ade-más, se conocen, de Fabri, algunas pequeñas piezas bas-tantes triviales, publicadas en distintas editoriales.
FABRINI, F.—Guitarrista italiano, autor de un “Métodoteórico-práctico”. Así lo vemos anunciado en la terceraedición del manual de guitarra de A. Pisani, publicado porHoepli de Milán.
FABRIXIO. (ver Costanzo F.).
FACUNDUS SCRIPTOR.—Autor del valioso códice titula-do, “TRACTATUS DE APOCALIPSI JOHANNIS” -“EXPLANATIO DANIELIS PROPHETAEL.
Está escrito en latín sobre pergamino, con letra primo-rosamente iluminada y dibujos en varios colores; seconserva en la Biblioteca Nacional de Madrid (hoy 1930),en la “Vitrina 13, N.° 2”. Consta de 312 fols. 27% x 19,siendo interesantísima dicha obra por figurar en distintaspáginas, músicos tañendo guitarras. El Facundus Scriptor,floreció en la era 1085, correspondiente al año 1047, nimás ni menos que 200 años antes que el Rey Alfonso X,llamado “El Sabio”, escribiese la importante colección desus 420 “Cántigas de Sancta María”, en Toledo el año1255, y otro ejemplar que se conserva en el Escorial,posterior al 1281. Si las "Cántigas” permanecieron iné-ditas hasta el año 1889 en que fueron publicadas porDon Leopoldo Augusto Cueto marqués de Valmar y edi-tadas por la Academia Española, el libro de Facunduspide y merece que otro valor igual se ocupe y las za-randée para que salgan del entumecimiento de tantos si-glos entre vitrinas y bibliotecas.
Consultamos esta joya en Noviembre del año 1930,siendo de antemano recomendado su trato y vigilado alrespecto por el bibliotecario. Entre las cosas anotadas enla hoja 7, figura un conjunto de seis ejecutantes teniendocada uno, una guitarra de tres cuerdas; dicha lámina enpolicromía. En la hoja 117 se ve un círculo rodeado porfiguras alegóricas, cantando, y cuatro parejas repartidasen distancias proporcionales. Entre los componentes deestas parejas, uno toca un instrumento en forma de lira yel otro una guitarra de tres cuerdas, que no se distinguen,pero si las tres clavijas del clavijero, por cierto grandesen demasía; en la hoja 205 una escena divide la página endos: en su parte alta un grupo de nueve cantores, y en lamitad inferior, el respetable número de catorce guitarristasen actitud de tocar; de éstos, cinco en la línea de arriba,arrodillados, y uno de pie; en la fila del medio, tres senta-dos a la izquierda y derechos los primeros; en la fila terce-ra abajo, dos tañendo y en actitud de estar en movimiento.
Hay once guitarras de cinco cuerdas, y tres de tres cuer-das. Hoja 212, escena musical. Parte superior alegoría desiete seres alados tocando una especie de lira y en la parteinferior, ocho guitarristas tañendo con estos instrumentos;cada uno de ellos con tres cuerdas, estando ubicadosunos frente a otros en grupos de a cuatro. Hoja 276:contiene esta página varias alegorías, la primera de lascuales es un grupo de seis músicos ejecutando instrumentosdistintos. El primero toca una especie de cuerno, el segundouna guitarra con cuatro clavijas, el tercero una especie devasija, el cuarto una flauta doble, el quinto los platillosy el último y sexto, una larga trompeta recta.
Las guitarras que he enumerado todas son del mismotipo, es decir, que conservan los mismos detalles conexcepción a alguna que está con cordal; su figura es lamisma que conocemos en las “Cántigas .
El códice de Facundus es el más antiguo que se con-serva en la Biblioteca Nacional de Madrid, y es acreedoipor lo tanto, de un estudio profundo. Creemos y deseamosque no tardará en realizarce concienzudamente.
FAHRBACH, José.—Virtuoso concertista de guitarra nacidoen Viena, el 25 de Agosto del año 1804. Compuso va-rios conciertos para guitarra y flauta. En el último ins-trumento, también gozó merecida fama. Falleció en la mis-ma ciudad de Viena el 7 de Junio de 1883.
FALCONIERI, Andrea.—Laudista compositor del siglo XVII.Nació en Nápoles; estuvo al servicio de la casa Farnesede Parma. Vivió en Roma y Florencia. Alrededor del año1621, visitó España y Francia; en 1650 era maestrode la Regia Capilla de Nápoles. Uno de sus libros másimportantes, es el publicado en Nápoles por Pietro Pa-cini, y Gius. Ricci (1650). En este libro hay un buen nú-mero de “Canzone", “Sinfonie”, “Fantasie”, “Capricci”“Brandi", “Correnti”, “Gagliarde”, “Alemanne”, “Volte”,etc., y otras en intavolatura alfabética para la “chita-rra spagnola”.
FALKENHAGEN, Adam.—Notabilísimo compositor de mú-sica para el laúd. Nació en una aldea, cerca de Leipzig, el17 de Abril de 1697 (según algunos autores). Tuvo unaeducación musical completa: fué maestro de laúd en Bay-reuth; compuso 6 sonatas exclusivamente para el laúd,Op. 1, año 1740. En la Biblioteca Municipal de Haugs-busy se conserva en manuscrito y para el citado instru-mento, un "Concierto de sol menor” y “Sei partite aliuto solo” (1730). Falleció en Bayreuth en el año 1761.
Menciona Eitner en su Diccionario.
FALLA, Manuel de.—Celebrado compositor español. Nacióen Cádiz el 23 de Noviembre del año 1876. No vamos ahacer la biografía de este músico por ser bien conocidomundialmente. Para la guitarra compuso “Homenaje, parala tumba de Claude A. Debussy”, interesante página mu-sical; desde los primeros compases, transporta a un cu-rioso estado de atención, sin alcanzar, en ningún momen-to, la emoción que determina el embeleso y el conven-cimiento de su valor, rubricado sin embargo, por el aplau-so entusiasta del auditorio, obteniendo siempre el favo-rable comentario de los músicos doctos. De el poco éxitode esta obra, nos habla su impopularidad, a pesar de sustres quinquenios de existencia; en cambio del mismo au-tor se han adaptado a la guitarra algunas de sus obras