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seguido al azar, con sus correspondientes versos, rasgui-dos y floreos: II a PARTE: 1°, Canciones. 2°, Pericón porMaría, solo de guitarra. 3 °, Improvisación sobre el ar-tículo de fondo de "La Prensa”, día de la fecha. 4°,"Adiós”.
Prestigiosos escritores argentinos como Edmundo Mon-tagne, Carlos Vega y otros, han dedicado importantes tra-bajos al que nos ocupa. Nuestro empeño por aquellos quefueron trovadores, como por los “tocaores” hispanos, esmostrar a estos artistas en su justo valor; para ello trans-cribimos de la Revista Musical Ilustrada "Tárrega”, nú-mero 28, perteneciente a Noviembre de 1926, este nota-ble artículo, muy elocuente, de Carlos Vega (ver) LuisGarcía, Payador Nacional”. "Pardo y rechoncho, con sueterna guitarra en la diestra, pequeña resultó la patria en-tera para su infatigable planta de cantor nómada. ¿Quépueblo remoto no se agrupó junto a su tribuna y quiénno escuchó las prodigiosas improvisaciones de este can-tor sencillo, grande e incomprendido? Después de escu-char a García, la posibilidad de Santos Vega se afirma,en la gran nebulosa de la leyenda. No es dudosa la pa-sada existencia de un payador invencible. Luis García esun testimonio vivo de posibilidades, valorado por su pro-pia rareza, casi viviente, de una estirpe de cantores quelanguidece definitivamente. El mérito extraordinario deGarcía, como improvisador, estriba en su impecable ver-sificación, y nada sería ésto si lo versificado no fuerauna sucesión de pensamientos claros concisamente ver-tidos. García respeta, inflexible, la preceptiva literaria,que conoce y domina; vése, en este caso, cómo el cantordotado por naturaleza, enriquece su intuición con el au-xilio del estudio. Porque García no es obra del azar. Eltiene una conciencia profunda del trabajo que desarrolla.En materia de teoría literaria llama a las cosas por sunombre y da la sensación de encontrarse en una. regiónfamiliar. Sus cuartetas, quíntelas u octavas —domina to-das las estrofas, inclusive una décima maravillosa—■, sonrigurosamente escolásticas en cuanto a la medida y a laconsonancia. Emplea únicamente la rima perfecta. No heoído jamás a García una estrofa asonantada. Tiene unrespeto religioso por el consonante, y le he visto en unasituación de apremio, sacrificar el pensamiento antes quela rima. Pero ¿qué presupone esta sencilla reunión de cir-cunstancias? Un ser humano que en todo momento hablaen verso impecable, con propiedad y claridad, mientrastañe su guitarra, es sencillamente un personaje único, quepasea sus privilegios naturales entre la turba pueblerinaingenua e incomprensiva. Era su destino. Aquello deMartín Fierro:
"Desde el vientre de mi madre
vine a este mundo a cantar”,
no es, de ningún modo, una hipérbole gaucha. En pre-sencia de Luis García, es necesario creer que las voca-ciones tienen, aun dentro de cada arte, su minuciosa orien-tación. García no habría triunfado en cualquier otra ac-tividad artística. Bien lo prueba un detalle curiosísimo:nuestro payador escribiendo con lentitud, no consigue su-perar la belleza de los versos que improvisa. Aquí sueleformular el moreno un pensamiento interesante: "La eru-dición —dice— no es la improvisación”. García quieresignificar que el conocimiento previamente acumulado res-ta dificultades y desvaloriza el arte de improvisar, ya noes improvisación; es recordación, y no es que él mismohaya renunciado al auxilio del conocimiento, no; Garcíaaclara su pensamiento en esta frase: "Lo capital es la in-ventiva, no la memoria”, y, en efecto, ¿de qué vale elestudio si, como a García en cierta oportunidad, le pedi-
rán que cante sobre "un loco frente a un espejo"? ¿Noresulta imposible prever la infinita variedad de asuntosque pueden concebirse? García debió contestar en ciertaocasión: ¿Por qué la Venus de Milo tiene los brazos cor-tados? Yo mismo he preguntado al moreno cuál fué en-tonces su respuesta. Porque no basta saber que la Ve-nus fué hallada en 1820; que se discute aún si es la Ve-nus de Milo o la Afrodita de Melos; que expresa sere-nidad y energía, etc. La pregunta es otra. Hay que con-testar porqué tiene los brazos cortados; y García, mer-ced a su formidable inventiva, sale del aprieto exa-minando rápidamente las más importantes razones quepuede concebir un cerebro largamente ejercitado. La ma-yor satisfacción para el cantor moreno es la de encontrar-se en presencia de un asunto absolutamente nuevo y des-conocido. Entonces quiere él que se aprecie. Pero la ca-si totalidad de su público está muy lejos de sospecharel mérito de Luis García. En algunos pueblos remotos notiene éxito ni fortuna. Su voz no es clara ni potente ysu gran capacidad para la improvisación no es compren-dida. San Antonio de Areco presenció, hace ya muchosaños, la memorable payada en que García quiso disputarrenombre y gloria al célebre payador Gabino Ezeiza; can-taron toda una noche: no hubo decisión. Cuando Ga-bino murió, a los 60 años de edad, García quedó dueñodel campo. Su fama es mucha en todo el litoral argen-tino y en la Pampa Central, donde pasó los cinco prime-ros años de su adolescencia; García nació en Buenos Ai-res de padres criollos y pardos, y tiene en la actualidadmuy cerca de 50 años. No habrá quien le suceda. Vea-mos, pues, al último documento vivo de una estirpe neta-mente americana. Nos resultará siempre asombroso el ar-te extraordinario de este gran moreno que puede repetircon justicia aquellos versos del poema clásico:
"Yo soy por juera tinieblasy por dentro claridá."
GARCIA, M. S.~Guitarrista y compositor argentino, con-temporáneo. Ha publicado buen número de obras baila-bles del género argentino, algunas muy celebradas, peromuy pocas originales para guitarra, pues la mayoría sontranscripciones.
GARCIA, Manuel Vicente.—En su más alta calidad, fué uncélebre tenor español. Nació en Sevilla el 22 de Enerode 1775. La casa Lemoine, de París, le editó "Estudiospara guitarra sola"; un buen número de canciones conacompañamiento de guitarra, y "Chansons spagnoles”, porla editorial Beauce, de la misma ciudad. De su actuaciónartística como cantor no nos ocupamos, por estar supersonalidad ya suficientemente bien estudiada. Su verda-dero apellido fué Rodríguez; el de García es de su padras-tro. Nosotros lo acatamos como en el caso del nombrede Sor. Falleció en París el 2 de Junio de 1832. Bore yEitner lo mencionan en sus obras.
GARCIA, Miguel.—(Ver "El Padre Basilio”.)
GARCIA, Miguel. —Notable guitarrista. Dirigió el concier-to dado el 22 de Julio del año 1875 en el salón colum-nario de la Lonja de Valencia, España. Hubo númerosde guitarras, laúdes y bandurrias, en el que tomaron par-te sesenta ejecutantes, ciegos en *su mayoría. Fué tangrande el éxito que obtuvo este concierto, que hubo ne-necesidad de repetirlo cuatro noches después en el paseode la Alameda.
Este distinguido concertista fué el creador de una so-ciedad de socorros mutuos de ciegos. (Barón de Alca-haly, 1903.)
GARCIA, Salvador.—Guitarrista español, contemporáneo,del cual la "Biblioteca Fortea”, de Madrid, publicó untrabajo para guitarra sola,