aportando a la tonalidad la gran influencia por ellos re-cibida en pueblos de Oriente. Troveros se llamaron loscantores del Norte de Francia, y trovadores, los delMediodía (Gazcuña, Provenza, Auvernia, etc.) Reyes ycaballeros, juglares del pueblo mismo, fueron trovadoresque propagaron las vidas y hazañas de los héroes o desí mismos. Unos, porque le cantaban a su amada, oporque, trovando, satisfacen su espíritu; otros, por oficiolucrativo; todos preferían acompañarse con viola de mano,(variante del laúd), siendo por consiguiente, los verdade-ros propagadores del instrumento del que más directamentees hija la guitarra. Fueron los trovadores en los paíseslatinos, lo que los maestros cantores en Alemania. Hoycontinúan viviendo, ya con el nombre de payadores,en las pampas de la Argentina y Uruguay, o de “cantao-res” en los tablados andaluces, tal vez con más suerte
que los antiguos, ya que imprimen su voz en los discosfonográficos, sobreviviéndose a sí mismos. Entre los tro-vadores que se distinguieron como músicos, figuran, enel siglo XII: Amoldo de Mareuil, 1170-1200; Beltrán deBorn, Peyre Vidad, Folquet de Marsella, Guillebert deBerneville, Gaucelm, Faidit, etc. En el XIII, el gran Adámde la Halle, el Jorobado de Arrás, de la mejor épocade la Edad Media, cuando surge la música moderna;Juan Bodel, autor de “Juegos dramáticos”; los dos Mon-niot, Pedro de Corbie, María de Francia, Roberto deSabillón, Teobaldo IV rey de Navarra, Ricardo Cora-zón de León y Blondel de Nesles. El poeta y ex minis-tro español D. Víctor Balaguer y Milá y Fontanals, hanescrito: el primero, una obra con el título “Los trovado-res”, interesante al respecto; y el segundo, "De los trova-dores en España”, publicada en Barcelona, 1861.
V
VIBRAR.—La acción o el efecto de la vibración. En sen-tido figurado, dícese también del sonido trémulo de lavoz, parecido a rápidos movimientos ondulatorios que semueven libremente a uno y otro lado, tendiendo a reco-brar el punto de quietud. Recomendamos el uso de esteefecto, por demás descuidado. La vibración es el perfu-me del sonido.
VIHUELISTA.—El que tocaba la vihuela.
VIOLERO.—Voz anticuada. Significa “constructor de ins-trumentos de cuerdas". En las antiguas ordenanzas deSevilla, anuladas en 1502 por el Asistente, Conde de Ci-fuentes, se decía que para ser oficial violero era precisosaber construir “un clavi-órgano e un clavi-címbano, eun manacordio, o una vihuela”.
Z
ZANGARREAR.—Rasguear mal en la guitarra. Voz an- ticuada.