De los Pla-nos indinados.
o. i
De las Som-bras proyec-tas.
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104 Elementos
las que so acercan mas al que las mira, no tengan nin-gún color sombrío : aísi fe hace en los adornos de sosJambas, y Sobre-Jambas de las Ventanas, y las primerassuperficies, en las obras rusticas, que permanecen todasblancas en los rincones. Tercero , las luces de las Puertas,y Ventanas, fe obscurecen totalmente con tinta no mu/espesa.
119. En los Planos inclinados al horizonte , comun-mente la sombra empieza por arriba , y baxando despuéscon proporción, aclara insensiblemente , desvaneciéndoseacia la basa de la inclinación. Pero íe puede también enlos Texados dar principio a la sombra desde fu ínfimaparte, y disminuirse en lo alto. Se convence claramente,que uno, y otro modo de sombrear los Planos inclinadoses conforme a la razón : porque podemos concebir el Sol,ya mas, ya menos elevado sobre el horizonte , y de estemodo dar la luz a los planos de la Caía , ya de una ma-nera , ya de otra.
Las sipersicies convexas, y cóncavas, o las conca-vas-convexas, fon de mas consideración. Las convexas,soan efphericas, o soan cylindricas, tienen sombra , quedesvanece por ambos lados, esto es, por la parte alum-brada, y por la parte en que remata la sombra, Lam. II.Fig. 5 • y 4. Las superficies cóncavas solo de la parte, quefe concibe venir la luz, conservan la sombra disminuidaacia la parte opuesta.
120. La manera de dar la sombra proyecta , 6 laque está en otro solido distinto del que causa la sombra,es la siguiente : que siempre que por la interposición deun cuerpo fe causo sombra en otro, so de sin disminuciónun baño obscuro, sin disminuir acia los lados, ahora, so
di-