Buch 
Descripcion geologica-minera de las provincias de Murcia y Albacete / por D. Federico de Botella y de Hornos
Seite
178
JPEG-Download
 

178

comprendiendo los jardines 150 metros cuadrados, (1) esto os, lo suficiente para que la familia esté con holgura, sin queel subarriendo, y la presencia de un estraño, quiten algo á la intimidad del bogar.

Unas ban costado 2.400 francos (9.120 rs.), otras 3.000 francos (11.400 rs.) ala Sociedad; ella las vende mediante unasuma de 300 á 400 francos (1.140 á 1.520 rs.) por los gastos de mutación, exigiendo después 18 ó 23 francos mensuales (69 ú87 rs.) respectivamente (2). De este modo al cabo de 14 años la finca se encuentra pagada y la sociedad ba recuperado susfondos. Es únicamente un adelanto que ella, poderosa, ba beclio á esos infelices, y adelanto sin pérdida alguna, pues cobrabasta el interés del dinero; con esa conducta sin embargo ciertamente filantrópica ba alcanzado que en el corto período deseis años y combatiendo además añejas preocupaciones (que también los bay allende los Pirineos ) 403 familias bayanpasado de la precaria situación de jornaleros á la de dueños de una propiedad que pueden legar á sus bijos, entrando asíen un nuevo orden de ideas: verdadero progreso moral que por la economía eleva el obrero sobre su clase.

Me be detenido en estos pormenores acaso algo mas que lo debieran permitir los límites de un artículo; pero en labelleza de este cuadro baila descanso el alma después de compararlo con el que ofrece nuestro pobre minero, y derecordar que para él las condiciones de su trabajo destruyen casi la familia, pues solo de 15 en 15 dias le es dado pareceralgunos momentos por su casa; despojándose así el matrimonio de su carácter íntimo y sagrado y perdiendo toda lainfluencia que ha querido darle la religión como fuente de moralidad y bienestar. La necesidad aleja á los que debían vivirreunidos; en el suelo que pisa el esposo, el padre, no bay lugar para la mujer ni sus hijos. Y sin embargo, si lo meditamosbien, en ninguna parte las circunstancias son mas favorables para el desarrollo de empresas tan benéficas: aquí el pocovalor del terreno, la baratura de los jornales, la abundancia de los materiales; todo parece concurrir para ayudar al éxito.¿Qué nos falta pues? Un poco de unión nada más; una simple iniciativa, y así caminando á un mismo fin esa multitud dealmas generosas que tantos dones reparten, brotarán aquí como en otros países y quizás mas fecundas esas admirablesinstituciones.

Dícese que atravesamos una época de indiferencia y de interés personal; no quiero creerlo; y aunque así fuera en lorestante del mundo, el egoísmo en el suelo de nuestra noble España , no puede nunca echar hondas raíces.

Si aquí nuestro pueblo es menos desgraciado que en cualquiera otra nación , no permitamos que ninguna nos aventajey hagamos nuestra, toda idea generosa. Empecemos boy, por mejorar la suerte del minero; pongámoslo & cubierto delas contingencias del dia, y de las incertidumbres del mañana, veamos elevarse alguna de esas villas-mineras, y lospobres y el Estado y la sociedad, todos ganarán en ello. Nacida en este ó en estraño suelo , la idea es nuestra ya y seabrirá camino. Creo en lo íntimo de mi corazón que lo que propongo es fácil, útil, necesario.—Para llevarlo á cabo nocuento con fuerza alguna ; llegado apenas desde ayer, mi voz y mi nombre son desconocidos en el país , pero no dudo unmomento, que á mi lado para acogerlo, mejorarlo y llevarlo adelante, bailaré á los hombres de levantadas aspiraciones,que prescindiendo de intereses mezquinos y agenos á todas banderías, quieren el bien por el bien y se acuerdansolamente de socorrer al que padece , y de aliviar al que sufre. Por mi parte si el objeto se logra , si los deseos de micorazón encuentran un eco generoso, y algunos infelices ven disminuirse sus miserias y ensancharse su horizonte,bastará á la satisfacción de mi vida el haber abierto el camino, y cuando llegue mi hora, iré tranquilo á descansaren las entrañas de esa tierra, en cuyo seno ya me he internado tantas veces para arrancar á la naturaleza algunos vestigiosde la mano de Dios. — Federico de Botella.

REGLAMENTO

para la Asociación de los mineros, lavadores y fundidores de la sierra de Cartagena.

OBJETO DE LA ASOCIACION.

Artículo l.° Esta Asociación, csclusivamente minera, se coloca bajo la invocación de Sania Bárbara de la que tomaráel nombre: su objeto es socorrer á sus componentes en caso de heridas ó enfermedades y amparar los que entre ellos seimposibilitaren ó sus viudas y huérfanos.

Art. 2.° Cuando el número de socios sea de bastante consideración, la Sociedad añadirá á estas ventajas la de unaescuela gratuita para los niños de ambos sexos de los mineros.

CONDICIONES NECESARIAS PARA PERTENECER Á LA ASOCIACION.

Art. 3.° Para ser admitido á los beneficios la Asociación, es preciso ser minero del término de Cartagena , nopadecer enfermedad crónica, ser mayor de ocho años y no esceder de cincuenta y cinco.

(1) Todas las casas destinadas á ser ocupadas por un matrimonio tienen en general la misma distribución interior: en el piso bajo, dos salas; launa es comedor y cocina; la otra el dormitorio del padre y de la madre: la escalera se baila por lo común en esta sala, para que los hijos no puedanentrar ni salir sin el conocimiento del jefe de la familia. El piso superior se compone de tres cuartos de dormir, do un escusado y del granero que encaso de necesidad puede habilitarse para otro cuartito. Por bajo de la planta inferior hay un cuarto abovedado para bodega y carbonera. Las ventanasson de dos hojas y de buen tamaño. En la sala principal las ventanas miran á las dos distintas fachadas con lo cual se logra una buena ventilación.Todas las necesidades de la familia han sido previstas; todo concurre & facilitar la decencia y la limpieza.

(2) Los contratos de venta marcan:

l-° Que no se variará el esterior de las casas.

2. ° Que el jardin se conservará y cultivará en su misma naturaleza.

3. ° Que los tilos que reúnen á lo largo de las calles, aunque plantados dentro de las empalizadas, serán conservados.

4. ° Que el comprador no podrá sin la autorización de la Sociedad, ni vender la casa antes de los diez años, ni alquilar á una segunda familia.