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lativas,y no menos para los usos humanos en muchas prac-ticas. De fu neceísidad para el perfecto ufo de la Navega-ción hablaremos en el Libro 9 mas a la larga; ahora baila-ra decir , que siendo diferentes las diílancias de los Luga-res , dadas unas mismas Longitudes, y Latitudes, en elun Syllhema, que en el otro , fon fáciles de ver los errores,que cometerían los Navegantes en tal incertidumbre; y noestando determinada la figura de la Tierra, quién sabia,hasta qué punto podría llegar este error,y quan perniciosaspodrían ser las confequencias, a que induxeste.
La Geographia estaba expuesta a los mismos errores encolocar las distancias délos Lugares en las Cartas; y mas siera la opinión verdadera contraria a la que si gu i este el quelas formaste ; pues en una distancia de 100 grados fe erra-ría en % grados por lo menos, el que fupusieste la TierraLata , y conforme a M.N.ewton 3 siendo Longa, y conformea M. Cass¡ni , o al contrario.
En la Astronomía es afsimifmo visible la necefsidad defixar de una vez este principio, pues de él depende el cono-cimiento de la verdadera paralaxe de la Luna, que sirve pa-ra medir fus distancias, determinar exactamente fus Irma-res en el Cielo, y conocer perfectamente fus movimientos,y quién no sabe , que sobre el conocimiento exacto de es-tos movimientos, esta fundada la mas razonable esperanzade hallar algún dia la suspirada Longitud geographica so-lare el Mar?
Dexo a parte el conocimiento de la gravedad , y de lapefadéz de los Cuerpos, acaso el mas importante de toda laPhisica, pues este es el Agente universal de que Dios fesirve , mas principalmente para el govierno de la naturale-za , o movimiento de los Planetas en los Cielos, y en la
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