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Examinado este Códice resulta, que la primera vitela y el recto de lasegunda, aunque de letra antigua, son mas modernos que desde el versode la última hasta la séptima, cuya escritura parece del siglo XIY, conalguna probabilidad de ser un fragmento de las Tablas Astronómicas quese redactaron en París en aquella centuria.
Además de este fragmento membranáceo, sigue otro Alfonsí en papelcon varias tablas, copiadas de las que publicaron las primeras imprentasen el mismo siglo XV.
Este Códice podrá ser copia del original de la Rué, si se tiene encuenta la firma y nombre de Johan Regnault, que se lee al final de todoel manuscrito ; pero esta conjetura no altera en nada el carácter Alfonsíque se creyó tenia en lo antiguo, y cuyo nombre conserva actualmenteen los índices de la biblioteca que posee esta copilacion fragmentaria delsiglo XV.
CODICE NUM. 37.
Este Códice latino, en papel, se guarda en la Biblioteca Imperial de París con el núm. 7405 de sus manuscritos. Su letra y numeración parecen deúltimos del siglo XV, y se compone de tres fragmentos. El primero deestos es una copia incompleta de los cánones que se decían escritos porJuan de Linneriis para ilustrar las Tablas Alfonsíes . Este fragmento prin-cipia con las frases de Omnia ad inveniendum loca planetarmn, yconcluye en el verso del cuarto folio con las frases de Eocplicuit cáno-nes magistri Johannis de Linneriis super Tabulis Álphonsi.=Deogratias.
El segundo fragmento de los que componen este Códice hasta el folio15 es tabular, y en él se contienen varias Tablas Alfonsíes , adicionadascon las de los accesos y recesos, según la teoría de Thebit.
El tercer fragmento, que comienza en el folio 16, parece un alma-naque astrológico judiciario, con figuras de las constelaciones trazadas ápluma al principio de cada uno de los meses; no hallándose otra cosaparticular en todo lo restante del Códice que tenga relación con las ver-daderas ó fingidas Tablas Astronómicas del Rey D. Alfonso.
La procedencia de este Códice fragmentario, su copilador y copiantesde cada uno de sus fragmentos, nos son desconocidos, y creemos imposi-ble el fijarlos de una manera cierta y evidente.