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dices, según aquel historiador, está precedida de un discurso preliminar,como él le llama, que concluye haciendo referencia á Azarquiel , autor alparecer de los cánones escritos para ilustrar las Tablas toledanas, añadiendoque estas debieron ser útiles á los astrónomos Alfonsíes, que teniéndolas ála vista, intentaron calcularlas con mas exactitud. Además de estas indica-ciones, el mismo Delambre dice en la pág. 177 y siguiente de su historia,que estos Códices contenían otras varias tablas, un tratado del cuadrantecomún, parecido al que describió Sacrobosco , vertido en latín del arábigo,diversos tratados de Astrología, y un libro del astrolabio de Messahala; nocitándose el nombre de Azarchiel en estos dos Códices mas que al concluirla parte que se dice canonicia.
El título latino de estas tablas, llamadas toledanas; el nombre de Azar-quiel que en uno de sus folios se leia; su composición fragmentaria, en lacual es posible faltasen algunas hojas ó vitelas; y la opinión esplícita deDelambre , de que estas tablas precisamente, ó sus originales, si las de laBiblioteca Real de París son una copia, fueron útiles á los verdaderos astró-nomos del Rey D. Alfonso, nos ha parecido, teniendo presente todo lo quehemos visto y estudiado en los Códices llamados Alfonsíes que se guardany conservan en la actualidad en las diferentes bibliotecas de Europa , queera muy dudoso.
Don Alfonso de Castilla y sus sábios tuvieron conocimiento muy pere-grino de las obras del ilustrado astrónomo Azarquiel , recojieron cuidadosa-mente todas las que existian de aquel, hablaron con frecuencia de las queya no se hallaban, pero que se sabia con certeza las habia escrito; y seríamuy estraño que residiendo en Toledo , y honrando en alto grado la me-moria del gran astrolomiano del Rey Almemoun en el año 1070, no citenel trabajo canonicio y los tabulares de que se trata, bien en los librosdel Saber de Astronomía, ó ya en los Códices originales de las Tablas Al-fonsíes, que ni fueron arregladas por Abul Ragel, Alcabit, Aben Musius,Mohammed, Abuphali, Abuma, según dice el mismo Delambre en la pági-na 248 de su Historia de la astronomía de la edad media, ni parecieronó vieron la luz pública el 3 de las calendas de junio de 1232, ó sea en elmismo dia en que el Rey D. Alfonso sucedió en el trono á su padre,asegurándose que su principal autor fue el rabino Isaac Aben Sid, llamadoIlazan, inspector de la sinagoga de Toledo .
El título latino de los dos Códices 7336 y 7431 de la Biblioteca deParís, citados por Delambre con su carácter tabular y toledano, tenemos. motivos suficientes para creer que se redactaron en el siglo XIV; quepudieron copilarse con otros fragmentos en el siglo XV; y que si en ellos,por faltarles algunas hojas, no se lee el nombre de D. Alfonso, y sí el deAzarquiel , fue sin duda para honrar mas estos trabajos espúrios con eltítulo de un astrónomo de mas veneranda antigüedad, estraviar por este
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