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6 (1859) Tarragona - Toledo / por Manuel de Assas ... [et al.]
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MONUMENTOS ARQUITECTÓNICOS DE ESPAÑA .

otra escudilla de anacta, de 3 libras de peso, con una ruedecita nielada enel centro y una fiera en ella; dos lámparas de 8 libras y 2 onzas de peso,adornadas con sendos lirios; un aguamanil de anacta de 4 libras, con unaasa nielada, realzada con una cabeza de león, y una jofaina de 3 libras y 9onzas, en cuyo centro habia un Neptuno con su tridente 1 . Bien pudierasospecharse que estos objetos fueran de procedencia bizantina en parte, yen parte también de más antiguo origen, y así lo ha creido el juiciosoLabarte, estimando argumento concluyente en pro de su sospecha la cir-cunstancia de que el cáliz de ónice no pudo ser labrado en Francia enaquella época de barbarie en que el arte de tallar las piedras duras no eraallí conocido; pero nosotros, por nuestro lado, no podemos afianzarnos entan deleznable argumento para negar rotundamente la procedencia visi-goda de algunas de aquellas alhajas, supuesto que dejamos atras demos-trado (capítulo Y) que el arte de tallar piedras y gemas era conocido denuestros joyeros hispano -godos 2 * * .

No vacila M. Labarte en asegurar repetidas veces que los reyes go-dos (nuestros Visigodos) eran mucho más civilizados que los Francos , yque el gusto artístico de aquellos Bárbaros, que al cabo de dos siglos depermanencia en España llegaron á gozar de los beneficios de la paz, lo-grando príncipes legisladores y amantes de las artes, no podian ménos deimpulsar á los artistas á quienes favorecian, hácia la imitación del estilode la antigüedad romana y de las producciones bizantinas, á la sazón tanapreciadas. Debemos ya, en efecto, considerar como una proposicióndemostrada esta superioridad de los Visigodos respecto de todos los otrospueblos bárbaros que después de las irrupciones del siglo V se instala-ron en las más florecientes regiones de Occidente, bajo las enseñanzas de lacivilización cristiana triunfante en Boma y en Bizancio ; y debemos reco-nocerlo porque el testimonio de la superioridad relativa de su cultura nose halla solamente en las historias, en las crónicas y demas documentosescritos, sino en los elocuentes vestigios de sus monumentos arquitectó-nicos, ya en pié todavía 5 , ya aprovechados en edificaciones de épocasposteriores, ya oscurecidos entre los terrones de los campos ó entre losescombros de arruinadas poblaciones, y á deshora, con más ó ménosabundancia, exhumados por el viajero curioso ó el arqueólogo diligente.Prescindamos por un momento de la demostración concluyente que que-da hecha en los anteriores capítulos de ser obra de la España visigoda, yno de ningún otro pueblo, las preseas que constituyen nuestro Tesoro deGuarrazar; así y todo, es tanto lo que abundan en nuestro suelo los mo-numentos de arte ornamental hispanogodo, de estilo latino -bizantino,que no titubeamos en afirmar que es España el país mas rico en reliquiasartísticas de los tres primeros siglos de la Edad Media . No hace aún treintaaños teníase por fabulosa la cultura de la gente visigoda; más bien, ni sesospechaba siquiera que los Bárbaros conquistadores de la España romanasupiesen hacer otra cosa que guerrear y destruir; los textos de los siglosmedios, de los cuales se desprendían datos y nociones favorables á la cul-tura gótica, eran entregados al olvido; las leyes de los Flavios cabelludos,estimadas como obra del clero hispano -romano completamente extraña ásus dominadores. Hoy, merced á pacientes é ímprobas investigaciones, esya cosa manifiesta lo que fueron la arquitectura y el arte ornamental deEspaña bajo los reyes visigodos, y todos los dias se están ejercitando ellápiz de nuestros dibujantes y el buril de nuestros grabadores en repro-ducir reliquias de ese arte que ven sus ojos y palpan sus manos, yque van recogiendo con loable celo algunos museos arqueológicos denuestra nación .

Nuestro infatigable y malogrado compañero don José Amador de los Ríos ha trazado en diferentes monografías de esta publicación el cuadro casicompleto del arte latino -bizantino durante la dominación visigoda. Él, conojo escrutador y experto, ha entresacado de los edificios de Toledo , Cór­ doba , Sevilla y otras ciudades, todas las reliquias arquitectónicas anterio-res á la irrupción mahometana y posteriores á la España romana; él hadescubierto preciosos objetos de orfebrería visigoda entre las alhajas de laCámara Santa de Oviedo; él nos ha restituido, por decirlo así, la Mérida

1 Historia episcop. Autissiodorensium, ap. Labbe, Nova bibl. mss. libror., t. I, p. 425.

2 Pág. 73.

De edificios visigodos completos, tenemos en pié la iglesia de San Juan de Baños , monumento cuyo carácterfuimos nosotros los primeros en poner de manifiesto en el seno de la Comisión encargada de publicar la presente

obra, de regreso de nuestro viaje de exploración por las provincias de Zamora, Salamanca y Palencia en elverano de 1864. El Sr. Caveda, en su Ensayo, habia hablado de la cisterna de Recesvintho existente en Ba-ños, pero nada dijo de la peregrina basílica de San Juan Bautista, edificación auténtica del mismo rey visigo-

do, y bajo lodos aspectos interesantísima. °

avait un homme à cheval tenant un serpent dans sa main; une autre écuelleen anacte du poids de 3 livres, avec une petite roue niellée au centre etune bête féroce dans celle-ci ; deux lampes du poids de 8 livres et 2 onces,décorées de nombreuses fleurs de lis; un lave-main en anacte, de 4 livres,avec une anse niellée et rehaussée dune tête de lion, et une cuvete de 3 li-vres 9 onces, au centre de laquelle on voyait Neptune avec son trident 1 . Onpouvait bien supposer que ces objets fussent en partie dorigine byzantineet en partie aussi dorigine plus ancienne; le judicieux Labarte la cruainsi, et a considéré comme un argument concluant en faveur de son hy-pothèse cette circonstance, que le calice en onyx ne put être exécuté enFrance à une époque de barbarie lart de tailler les pierres dures nyétait pas connu ; mais, de notre côté, nous ne pouvons pas admettreun si frêle argument pour rejeter dune manière catégorique lorigine vi-sigothe de quelques-uns de ces joyaux, attendu quil demeure démontré(au chapitre V) que lart de tailler les pierres dures et les gemmes étaitconnu de orfèvres goths de notre Espagne 2 .

M. Labarte nhésite point à afirmer plusieurs fois que les rois Goths (les Visigoths) étaient beaucoup plus civilisés que les Francs, et que legoût artistique de ces Barbares , qui au bout de deux siècles de séjour enEspagne étaient arrivés à jouir des bienfaits de la paix avec des princes lé-gislateurs et amateurs des arts, devait naturellement pousser les artistesprotégés par eux vers limitation du style de lantiquité romaine et desproduits byzantins si appréciés à cette époque. Nous devons déjà, en effet,considérer comme une proposition démontrée cette supériorité des visi-goths par rapport à tous les autres peuples barbares qui, après les invasionsdu V e siècle, se fixèrent dans les régions les plus florissantes de lOccidentet profitèrent des enseignements de la civilisation chrétienne triomphanteà Rome et à Byzance ; et nous devons ladmettre parce que le témoignagede la supériorité relative de leur culture ne se trouve pas seulement dansles histoires, dans les chroniques et les autres documents écrits, mais aussidans les vestiges éloquents de leurs monuments architectoniques, soit queces vestiges existent encore debout 5 , soit quils aient été utilisés dans desconstructions faites à des époques postérieures, soit quils aient été en-sevelis dans les champs ou sous les décombres de villes ruinées, et décou-verts fortuitement en plus ou moins grande quantité par le touriste oularchéologue. Oublions pour un moment la démonstration que nous avonsfaite dans les chapitres précédents, que les bijoux qui constituent notretrésor de Guarrazar sont une œuvre de lEspagne visigothe et non dau-cun autre peuple ; toujours est-il que les monuments de lart ornemen-tal hispano-gothique, de style latino-byzantin, abondent tellement surnotre sol, que lon ne peut sempêcher daffirmer que lEspagne est lepays le plus riche en reliques artistiques des trois premiers siècles dumoyen-âge. Il ny a pas toutàfait trente ans on considérait encorecomme imaginaire la culture de la nation visigothe ; bien plus, on nesoupçonnait même pas que les Barbares conquérants de lEspagne ro-maine sussent faire autre chose que guerroyer et détruire. Les textes dumoyen-âge se trouvaient des renseignements et des notions favorablesà la culture gothique étaient livrés à loubli, les lois des rois chevelusétaient considérées comme une œuvre du clergé hispano-romain complè-tement étrangère à ses dominateurs. Aujourdhui, grâce à des patientes etingrates investigations, nous savons ce que furent larchitecture et lartornemental de lEspagne sous les rois visigoths, et tous les jours le crayonde nos dessinateurs et le burin de nos graveurs sexercent à reproduire desmonuments de cet art que leurs yeux voient, que leurs mains touchent,et que quelques musées archéologiques de notre pays recueillent avec unzèle louable.

Notre infatigable collègue feu don José Amador de los Rios aretracé dans différentes monographies de cette publication le tableaupresque complet de lart latino-byzantin pendant la domination visigothe.Cest lui qui avec un œil scrutateur et exercé a fait dans les édifices deTolède , de Gordoue, de Séville et dautres villes, un triage de toutes lesreliques architectoniques antérieures à linvasion mahométane et posté-rieures à lEspagne romaine; cest lui qui a découvert de précieux objetsdorfèvrerie visigothe parmi les trésors de la Cámara Santa dOviedo ;

1 Historia episcop. Autissiodorensium, ap. Labbe, Nova bibl. mss. libror., t. I, p. 425.

2 Page 73.

5 Parmi les édifices visigoths complets, nous avons encore debout léglise de Saint-Jean de Baños, monu-ment dont nous fûmes les premiers à mettre en évidence le caractère au sein de la Commission chargée de pu-blier le présent ouvrage, au retour de notre voyage dexploration à travers les provinces de Zamora, de Sala­ manca et de Palencia , pendant lété de 1864. M. Caveda, dans son Essai , avait parlé de la citerne de Recceswin-the, qui existe à Baños, mais il navait rien dit de la belle basilique de Suint-Jean Baptiste, constructionauthentique du même roi visigolh et très-intéressante sous tous les rapports.

gl. 12 323 foi.