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Tratado de castrametacion, ò Arte de campar, dispuesto para el uso de las reales escuelas militares, del cargo del Real Cuerpo de Ingenieros / por Vicente Ferraz
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4 2 INTRODUCCION,

nar la disciplina de las tropas, imitando á losEspañoles , cuya milicia se hallaba ya du-rante el reynado de los Reyes Católicos enel estado mas floreciente x .

i Algunos escritores extrangeros atribuyen al Duquede Borgoña, llamado Carlos el Temerario , el restableci-miento de la disciplina militar, y del antiguo método deatrincherar y disponer con orden los campos; y otros danesta gloria á Mauricio de Nassau , Príncipe deOrange, des-entendiéndose todos de lo mucho que debe la Europa kJos progresos que hicieron en el arte militar los Españoles en el dilatado espacio de cerca de 8 siglos de continuasguerras para arrojar de su patria á los Arabes , y en lasque después emprendieron fuera de ella extendiendo susconquistas á todas las quatro partes del mundo. GonzaloFernandez de Córdoba, conocido por el Gran Capitán , ytan celebre por las repetidas victorias debidas á su consu-mada pericia y sublimes conocimientos en el arte de laguerra, perfeccionó la disciplina, é hizo de los tercios es-pañoles las mejores tropas del mundo , según confiesan losescritores de las demas naciones que á porfía procuraronimitarles. Las continuas guerras que sostuvo la nación du-rante el imperio de Carlos V contribuyeron notablemente alos adelantamientos del arte, y en aquel tiempo floreció elfamoso Duque de Alba , y otros muchos célebres Generalesespañoles, de cuyas gloriosas acciones están llenas las his-torias. El Príncipe de Orange educado á expensas y á lainmediación de Carlos V , y sirviendo después en sus tro-

Í >,¡5 hasta obtener el cargó de General en la caballería de: Jandes, adquirió en los exércitos españoles los conoci-mientos del arte , que luego empleó contra su Soberanoponiéndose á la cabeza de los Holandeses rebeldes; peroeste Príncipe tan celebrado por algunos autores militares,jamas pudo contrarestar al Duque de Alba, que con fuer-zas muy inferiores trastornó siempre sus designios , comomanifiesta la historia de las guerras de Flandes .

De la castrametación de los exércitos españoles duran-te los siglos que precedieron al Gran Capitán apenas hanquedado vestigios. El historiador de nuestra milicia DonJoaquín Marín de Mendoza toca superficialmente este pun-to por la dificultad que presenta la falta de noticias ; pueslas historias antiguas solo refieren los sitios y batallas, sinentrar en los por menores relativos á la táctica y castrame-tación de aquellos tiempos. Es verosímil que los antiguosmoradores de España , dedicados al cultivo de las tierras éinclinados á la paz , serian muy ignorantes en el arte dela guerra , hasta que la dolosa invasión de los Cartagine-