44 INTRODUCCION,
de ordinario los quatro frentes det campa,y á su espalda se alojaba la caballería. ElGeneral en xefe ocupaba á corta diferenciael centro , y á su inmediación se establecíanlos demas Generales, los individuos de laplana mayor del exército, y los quartelesde artillería y víveres: dexando en mediouna plaza bastante espaciosa , en donde secruzaban las dos calles principales que atra-vesaban todo el campo, ademas de otras va-rias que facilitaban el tránsito y la prontacomunicación. Entre el alojamiento y los
bien hallaron instruidos á los Españoles *), hasta que insensi-blemente los fueron abandonando , prefiriendo sus cos-tumbres antiguas. El año 711 entraron los Sarracenos en Es-pana , y favorecidos de sus parciales se apoderaron en bre-ve tiempo de casi toda la Península, costando á losEspa-iíoles, según se ha dicho, cerca de 8 siglos de continuasguerras el arrojarlos de su patria. En este dilatado interva-lo lucieron por necesidad grandes progresos en el arte, se-gún se deduce de la historia; pero el especificarlos es unaempresa si no imposible, á Jo menos sumamente difícil , yde un improbo trabajo , siendo preciso recoger de los au-tores antiguos Arabes, Españoles y extrangeros los mate-riales para el intento, segun se proponía el historiador deJa Milicia española, cuya temprana muerte dexó incom-pleta esta obra. En tiempo del Gran Capitán se acabaronde expeler los Moros de España , y únicamente desde estaépoca han quedado noticias ciertas de los adelantamientosdel arte, pues entre todas las obras militares de auroresEspañoles que en el día existen , la mas antigua es la deKicolas Sag tintino (de Be militari') Impresa en 14^9, pres-cindiendo de Jos escritores Hispano-Arabes , que compre-hende la Biblioteca Arabico-Hispana de D. Miguel Casi-fi, que pasan de 200, cuyas obras existen en la mayor par-te en la Real Biblioteca del Escorial, y de otros manus-critos que se conservan en esta. En la expresada época delGran Capitán tuvo origen la milicia moderna, que sucesi-vamente por el infiuxo de la diversidad de las armas expe-rimentó así en España como en el resto de la Europa lasvicisitudes que la conduxéron insensiblemente al estado queactualmente tiene.