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caverlas del frío. El suelo de las tiendas &c.se ha de apisonar y cubrir de arena, hojassecas ú otras materias bien enxutas, y enci-ma se echarán ramas secas, y después la pajapara que sirva de cama á los Soldados. Le-vantando de este modo el suelo de las tiendasó barracas, y tomando las demás precaucio-nes explicadas en el párrafo IV, se evitaránlos efectos de la humedad, inseparable de lostiempos lluviosos, como los fines del otoño éinvierno.
Es muy esencial que un exército que hade conservar su posición en un tiempo rigo-roso se halle inmediato á todas las cosas quenecesita para su subsistencia; porque el pany lo demas que es preciso ir á buscar obli-gan alSoldado á continuos viages, tanto masfatigosos, quanto son peores los caminos. Se-ría lo mejor hacer traer al campo todas lassubsistencias; pero algunas veces los carrosno pueden llegar á él por el mal estado delos caminos. El forrage es casi imposible sehalle inmediato durante la larga permanen-cia del exército abarracado en un mismopuesto; y de todas estas dificultades y penu-rias resultan infinitos inconvenientes en loscampos de invierno,cuyas conseqüencias sonlas muchas enfermedades y la ruina de losexércitos.