CAP. III. ART. IX. 443
examinar, y los señala el Comandante en elplano que lleve á este fin, ó en el bosquejoque formará de pronto. Si lo permiten losenemigos, se escriben las observaciones quese van haciendo para no fiarlas á la memo-ria, y á fin de verificarlas se repite algunasveces el giro del puesto para asegurarse biende todo lo que se ha reconocido.
Si no es posible acercarse mucho, se bus-ca alguna altura desde donde se pueda des-cubrir con la simple vista , ó con el auxiliode un buen anteojo, lo que se quiera re-conocer.
Si no se encuentra una altura proporcio-nada al intento, se puede tomar el partidode subir á un árbol siempre que se tenga se-guridad de hacerlo sin que lo adviertan losenemigos; pues si estos lo notasen seria muydifícil que el Qficial se retirase con feli-cidad.
Si durante el reconocimiento ve Veniruna tropa enemiga, es preciso se retire há-cia los quatro dragones que se han dexadoen la emboscada mas próxima. Si le persi-guen todavía, ganará con celeridad, perosiempre con orden, la otra emboscada quees de ocho dragones. Teniendo ya quince re-unidos , podrá marchar con menos viveza,especialmente si la partida enemiga es pe-queña; pero si fuese numerosa, continuará laretirada hácia los ocho dragones y el tercio
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