466 APENDICE.
Lám. 2* Preparada de este modo la montaña, y&s ' 2 ' fortaleciendo un poco la tinta, se repitenlas plumadas para obscurecer mas los paragesque no reciben la luz de lleno y los contor-nos desde donde empiezan á señalarse lasrayitas, á fin de indicar el declivio que for-man las laderas ó caidas de la montaña, se-gún se ve en la fig. 2?
%• Y últimamente con tinta mas fuerte se re-pasan los parages enteramente opuestos á laluz , según manifiesta la fig. 3?: cuidandode fortalecer las tintas á proporción de lamayor altura de la montaña y rapidez deldeclivio de sus laderas. Concluida la mon-taña se figuran los árboles, matas, casas ydemas objetos que se adviertan en ella.
Los escarpados se hacen de un modo se-mejante al que se representa en A, en lastres figuras de esta lámina 2?, reforzandosucesivamente las tintas hasta su conclusión,en la forma que manifiesta la fig. 3?
En la configuración de las montañas seprocura evitar la demasiada regularidad ymonotonía en los contornos de sus cumbresy laderas, imitando la naturaleza en las di-versas quiebras y desigualdades que suelenencontrarse en el terreno.
Quando en un plano se han de represen-tar diversas montañas, se manifiesta la degra-dación de sus alturas y la mayor ó menor ra-pidez de los declivios de sus laderas, fortale-