Antes que fe tuviera la lu'z clara de las Ciencias, y quefe emprehendieran grandes Viages íobre la superficie delglobo terráqueo, es natural , que fuelle general entre loshombres la opinión del famoso Heradito , que juzgabaser la Tierra una grande , y casi inmensa llanura : pues aunhasta poco ha los Philífophos Chinos, encerrados siempreen fu Imperio , aunque por otra parte tan aplicados al cul-tivo de las Ciencias, han tenido por proverbio el decirtien , yuen , tt fam : esto es, el Cielo es redondo ; pero laTierra quadrada. A esta opinión induce el primer examende nuestra vista; pues por mas que fe camine sobre la Tier-ra , siempre parece llana en lo que fe descubre , y aun masllanas las Aguas, quando fe navega ; sin que deban ser deconsideración las desigualdades de los Montes, y Valles,comparadas con la vastifsima extensión de la superficie.Con todo elfo no parece , que pafso mucho tiempo des-pués de haver empezado el cultivo de las Ciencias con masexactitud , sin que por otras reflexiones mas (olidas feco-nocieííe la falsedad de esta imaginación. No hablemosahora de los Caldeos, y Egypcios, cuyas Observacionesde prodigiosa antigüedad fon dudosas , y desconocidas.Entre los Griegos mismos no duro mucho la opinión deHeradito , ni las monstruosas sentencias de Anaxtmandro yy de Leucippo , que creían ser la Tierra, el primero unaColuna redonda, y el segundo un Cilindro, o en formade una Caxa militar; ni las extravagancias de Cltanihes , yde Democrito , que la creyeron cóncava , uno en figura deuna Barca , y otro de un Disco ; ni tampoco las otras opi-niones , que pueden verse en Aristóteles , Vlutardio , y D/o~genes Laercio : pues Tarmenides , Discípulo , y Amigo deXenopbanes , cuyo nombre dio Platón a fu Dialogo de las
ideas