i Jéis, fué el primero , que demonstro , segun dice Aristó-teles , la esphericidad, o redondez de la Tierra ; y despuésde él T 'hales Mylesto , que floreció casi seiscientos anos an-tes deChristo, siguiendo la misma sentencia, aunque aña-diendo , que la Tierra sobrenada en las Aguas, predicolos Eclipses el primero de todos los Griegos, segun el tes-timonio de V linio. Es creíble, que les hicieíse persuadir laesphericidad de el globo terráqueo a aquellos antiguosMaestros el advertir el orden con que fe descubren , y seocultan a quien camina, o a quien navega las alturas delos Montes, las Torres , y las cumbres de los edificios, ylas demás eminencias de la Tierra ; que a esto fe añadieste,el notar la mutación de altura de las Estrellas circumpo-lares , segun los varios lugares mas, o menos distantes delos Polos desde donde las observaílen ; lo que no sucederíasiendo perfectamente llana la Superficie ; y que última-mente a alguno se le ofrecieíse la razón , con que funda-dos en diversos principios , pretendieron demonstrar pordiversos medios la esphericidad de la Superficie de lasAguas Aristóteles , y Ar^uimedes. Pero la razón mas simplepara atribuir a la Tierra esta figura le tomaría sin duda deque assi aparece fu sombra en los Eclipses Lunares; som-bra , que no podían dexar de atribuir a la Tierra , despuésque dexaron los Sabios para sola la credulidad del vulgolos vanos terrores, que sobre los Eclipses engendro la ig-norancia , y fu fiel compañera la superstición. Al fin dequalquier modo quedo establecida desde entonces la es-phericidad , o redondéz perfecta de la Tierra tan sólida-mente , que no se ha dudado de ello en todos los Siglos si-guientes hasta el pastado.
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