Discurso Pri me«ró. 7
he visto. A mi con su conversación me hizo mas sabio , ypor mi á codos ios demás hombres i Hoe erat illui , Da-magete , quod conjeSiabamus, Han infanit Oemocritus,fedsuper Qtnni* sapit , & nos sapiens torcí effecit , 0* per * 0 /,emms hominej..
r o ííaliaírse eílas Cartas^ Jas Obras de Hippoeracas,dignUsimas .cierto de ser leídas ^ especialmente U de Da-irugeto. Y de ellas se Colige,, no solo quantopuede errarel Pueblo entero , en el concepto que hace de algún indi-viduo; mas cambíenla ninguna razón , con que .cantesAutores pintaná Bemocrito como un hombre ridiculo»y semisacuOs» pues nadie le disputa el juicio, ylasabida-ria a Hippocrates; y este , haviendole tratado muy de es-pacio ,dá testimonio tan opuesto , que por su dicho veniaá ser Dcmocrito el hombre mas labio, y cuerdo de el Mun-do. Otra Carca fe halla de Bippocrares a Democrico, don-de le reconoce por el mayor Philosofo natural de el Orbe;Qptimum Natura as Mund't interpreten^ te jud'iCAvi, Eraentonces Hippocrates bastantemente anciano , pues en lamisma Carta lo dice: Bgo entm 4d finem Medicina non per-veni , etiam Jtjamfenece Jim. Y por tanto , capacissimode hacer recto juicio de la Doctrina de Democrico ; Lo queá mi parecer , hace verisímil la acusación , que algunos Au-tores oponen a Aristóteles , de que no expuso fielmente lasopiniones de este, y otros Philosofos , que le precedieron,á fin de establecer en el Mundo la Monarquía de fu doc-trina , desacreditando codas las demás , y haciendo (dice elgran Bacón de Verulamio) con los demás PhUososos, loque hacen los Emperadores Othomanos , que para rey-nar seguros, matan á todos fus hermanos. Perovolvamos á maestro pro-posito.