Band 
Tomo primero.
JPEG-Download
 

Discurso Tercero. 69

can borrascas. A costa de poco trabajo le ministran lasaguas quanto ha menester para sustentar la vidajquando asetá Cesar, como a Pompeyo,sus grandes fatigas no les sirvenfino de acelerarles violenta muerte. No le turba el sueñotanto estrepito Marcial, quando cada uno de los dos Cau-dilles tiene un despertador continuo dentro de su propriocorazón. A nadie teme .porque nadie codicia su fortuna; /fi alguno es tan cuerdo que la codicie , puede gozar de Umisma , sin despojar á Amidas. Cesar, y Pompeyo, porañorase temen mutuamente ; después el vencido temerá Ltodo el Mundo, y el vencedor deberá temer á quantos Iqpudieren envidiar.

z8 Los Poetas Gentiles fingieron divinidad la Pobre-ra ; debieron de atender á los males de que preserva, y á losbienes que produce : pues Lucano la llama madre de loshombres grandes. Y Horacio dice,que á esta Deidad debióR oma las virtudes de Curio , y de Camila. Pero el GriegoAristophanes erro mucho la pintura, figurándola comouna furia feroz , y prompea á desesperarse : pues estos ex-traordinarios furores,mas fe hallan en los ricos , que en lospobres. Aunque es verdad , que adonde fe ensangrientanmas, es en los pobres, que fueron antes ticos: por lo menosdurante el noviciado de la miseria.

§. X.

ZA \TO se entienda, que en el elogio que acabo.

J_ >| de hacer de la Pobreza , hablo de la pobre-ta absoluta » si de la respectiva. No de el estado de men-dicidad , en que falta lo preciso; st de aquella estrechamoderación, que ministra á la naturaleza solo lo necessa-rio, y eíso á costa de las fatigas de t i cuerpo. Verdadera-mente de los mendigos, yo no se que me diga. Poruñaparte parece que pastan grandes incomodidades: y porotra veo , que fon inuchissimos los que voluntariamentetoman este genero de vida , pudiendo vivir de fu trabajo:y fe hallan harco mejor andando de puerta en puerta , que¿trabajando en el campo , ni aun ociosos en el Hospicio.

Zwi'I* £ 1 De