7rS ' M E D f c r N ÁT
h sjcado de las venas cerca de diez libras de sangre en elespacio de dos meses. Quesiera yo saber de el señor Vallis-rderi ( que es quien participo á la Academia este sucedo , áfin de hacer mas animosos en la sangría á losde.su pro-fession ) que Ángel le revelo, que aquella Religiosa no sa-naría , y acaso mucho mas presto , sino fe hirviera sangra-do tanto ? También nos resta saber , como quedo aqueltemperamento , después de un combare can rudo : pues noes dudable , que algunos enfermos, que escapan a pesar deel violento proceder de el Medico , quedan después coauna complexión débil, capaz solamente de una vida bre-ve , y penosa (triunfando enere tanto el Medico , como ñhuviera hecho otra cosa, que dilatar la mejoría , y arruinarel temperamento:) los quales , si fe hirvieran fiado á la na-turaleza , 6 tratado con mas benignidad, no solo lograríanla salud ; pero también quedarían con mas robustez. Elmismo ValJisnieri refiere de otro hombre , á quien se lequitó quasi quanta sangre tenia en las venas , que era muyacre, y fe iba successivamente reparando por otra mas biencondicionada. Dexo al juicio de los Médicos sabios laVerdad de este suceíío , entre tanto que me dicen los cuer-dos , si será bien governarse por este exemplar. Lo que ha yde realidad en esto es , que Médicos tan desaforados nosponen delante uno , ü otro enfermo , cuya valiente com-plexión pudo lidiar con la enfermedad , y con la furia deel Doctor, dexandose en el tintero á infinitos , que pere-cieron á fus manos. Tan falaces fon como todo esto , mu-chifsimas Observaciones experimentales , que fe hallan enlos libros, y con que los Médicos quieren autorizar fuspracticas. De donde infiero , que haviendo tanta falenciaen los experimentos , no parece que basta la experiencia,con que fe protege la sangría, para hacer improbable la sen-tencia , que absolutamente la reprueba.
34 Pero convengo ya en que sea verdadera la opi-¡níon común , de que en varios casos es conveniente san-grar : y atsi lo creo. Restaños la dificultad de el Qusndo,y el Quanto . En el Qttanto no cabe regla fixa : porque derpende de la magnitud de el indicante, y délas fuerzas de