Discurso Sexto. 173
liguen 'dictámenes de hierro. Qualquiera lección que co-men, en orden á régimen, aunque no fea la mas oportuna,con ella tienen salud, porque para todo les sobra robustez.Y como los hombres de temperamento tan fuerce no fonpor lo común los mas reflexivos , nadie los vencerá conalguna razón , á que por poco tiempo prueben , si de otromodo les va mejor.Sin embargo no me atrevo á condenar-los,si en la practica que sigutri,no padecen alguna molestia.Pero dudo que el cargarle de ropa en el mayor hervor delEstío no les fea penoso. Lo dicho en este Articulo se debeentender con alguna limitación para aquellos Países,dondepor la vecindad de alguna Montaña elevada, suelen levan-jtarse intempestivamente, en medio de los calores , vientosfríos, y penetrantes.
42 Dexar la ventana del aposento abierta en lasnoches ardientes de el Estío , fe tiene por arriesgado. Yo-lo execute muchas veces, y vi algunos otros » qne lo exe-craban , quando el calor era muy exceseivo , sin expe-!rimentar jamás algún daño. Pero esto no podrá execu-4tarse en los Países , donde sucede lo que diximos arri-ba , de levantarse inopinadamente, en medio de los ca-lores , vientos fríos , ti la ventana no está al lado opuestodéla montaña de donde soplan. Tampoco en los Luga-res , donde arrojan de noche en las calles todas las xm-jmundicias.
43 La elección de agua para beber , es uno de lospuntos considerables en materia de régimen. Las señascomunes, y probables de la buena , fon carecer de todosabor, ser cristalina , ligera, calentarse, 6 enfriarse promp*tamente , cocerle presto en la olla las legumbres. Pero la dqnacer la fuente al Oriente , la he visto falsificada mil ve-:ees. El País adonde escribo esto, abunda de fuentes, y tresque hay , las mejores de todas, nacen al Poniente. Ni, si seconsulta bien la razón natural, se puede hacer mucho apre-cio de esta st ña.
44 La experiencia de pesar las aguas, para cono-cer la bondad de ellas, es engañosa. Puede la agua , quees mas pelada que otra, ser paxa el estomago mas ligera,
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