r íSo» P|sagrÍ^i 6 VL XX Pftófí&sloiSIb común , que los demás , los hombres de professlon lite-rária, pOr razón de fu mayor cuidado en el régimen devida, citando por exeraplares los Escritores Sagrados en-atrelos Egypcios ; los Interpretes de Fábulas entre los’Assyrios , y Árabes; los Brachmanes entre los Indios ; y.generalmente todos los que cultivaron con cuidado l«tPhilofofia : Cujuf mod't sunt tsügyptiorum faert Seriba „0 apud Ajsyrios , 0 Árabes Fabalarnm Interpretes , &apud Indos Brachmanes , adamassim Philosophi* Jlndiisvacantes.
5 Y no obsta á nuestro intento el queLuciano atribuya!asa exacto régimen la larga edad de los literatos^ Porquesi los estudios abreviaran la vida , como fe piensa, parece,que lo mas que se podria deber al régimen , seria, que losestudiosos vivieffen tanto como ¡os que no lo fon. Pero^no solo se nota igualdad , sino excelso. Fuera de que sien-do la templanza en la comida, en la bebida,en el sueño,co*roo también la abstinencia de otros excelsos, sequela casinecesaria de el exercicio de las Ierras, siempre la larga vi-da de los Literatos fe deberá como á causa paediata a I 3fií upaciou ese los estudios,
Z. III.
8 X^Onflrmase esto con los exémplares de logV j hombres mas estudiosos que huvo en estostiempos. Por tales cuento al Cardenal Eúrico de No-lis , Augustiniano , de quien fe cuenta , que antes devestirse la Sagrada Purpura estudiaba catorce horas cadadia. Al famoso Caramuél, que de si mismo dice en elPrologo de la Theologia fundamental, que daba diaria-mente el mismo numero de horas al trabajo literario. Alcélebre Benedictino Don Juan de Mabillón, conocido , yVenerado por todo el Mundo por tantas , y tan excelcn-tes obras. Al infatigable Francés Antonio Arnaldo , cu-ya reprehensible passion, por la doctrina Janseniana , noíebfcxa zd.WkAWñ ^ ibayer jsido^ Autoj d? masstie