Discurso Séptimo; iSj
la-Algebra Especiosa se estaba aveces tres días con susnoches sin comer, ni dormir , arrebatado en fus especu-laciones Mathematicas. Respóndaseme con sinceridad , íihay algún otro placer en el Muudo capaz de embelesartanto?
g Los que en materias mas aridas estudian parainstruir á otros con producciones proprias , tienen áveces la fatiga de llevar cuesta arriba el discurso porsendas espinosas. Pero en este mismo campo desabrido,al riego de su sudor les nacen hermosas flores. Cadapensamiento nuevo , que aprueban , es objeto festivo enque fe complacen. La fecundidad mental sigue opuestoorden a la Physica. La concepción es trabajosa , y elparto dulce. Es felicidad de los Escritores, que quantodiscurren , les parece bien , y-juzgan que aísi ha de pa-recer á los demás , que vean fus discursos en el libro,ó los oygan en la Cachedra , y en el Pulpito. Poresto , en cada rasgo que dan con la pluma , contem-plan un hermoso hijo de su mente , que les hace dácpor feliz , y bien empleado el trabajo de la produc-ción.
io Con razón , pues , el otro amigo de Ovidio leaconsejaba á este Poeta , que aliviaste sus males con el re-creo del estudio:
Eleg í»! Scfibü ut obkBemstudio lachrymabile tempuf.
Porque es esta una diversión grande , y diversión , quetiene en fu mano qualquiera. Empero es preciso con-testar , que hay gran diferencia entre el estudio arbi-trario , y el forzado. Aquel siempre es gustoso : Estésiempre tiene algo de fatigante ; y mucho mas en uno,u otro apuro violento , como de una lección de opo-sición , u de un Sermón quasi repentino. Mas estos ca-sos son raros. Y en el estudio forzado fe logra el de-leyte de adelantar, y aprender : lisonja común de todoracional. Fuera de que todos los de ventajoso ingenio,están exemptos de la mayor parte de aquella fatiga , sien-
M4 do