Discurso Octavo; 2oZ
toan üompuesto tablas tan exactas en señalar los lugares;de los Plañeras, que tal vez no yerren hasta cinco , ó seisgrados, especialmente en Mercurio, y Venus.
24 Mas. Girando los Planetas con tanta rapidez, enque no hay ¿luda , es cierro que en aquel poco tiempo quetarda en nacer el infante , desde que empieza á salir delclaustro materno , hasta que acaba , camina el Sol muchosmillares de leguas, Marte mucho mas, mas aun Júpiter, ymas que todos Saturno. Ahora fe pregunta Aun quan-do el Astrólogo pudiera averiguar exactissimamente elpunto de tiempo que quiere, y el lugar que los Astros ocu-pan , que lugar ha de observar ? Porque este se varia sensi-blemente entre tanto que acaba de nacer el infante. Aten-derá el lugar que ocupan quando saca la cabeza ?• Quan-do descubre el cuello ? O quando saca el pecho ? O quan-do yá salió todo lo que se llama el tronco del cuerpo ? Oquando yá hasta las plantas de los pies fe aparecieron^Voluntario será quanco á esto se responda. Lomas veri-símil ( si esto se pudiera lograr , y la judiciaria tuviera al-gún fundamento ) es , que fe debían íorinar fecessivatnen-te diferentes horóscopos; uno pata la cabeza , otro par»el pecho , y assi de los demás : porque si lo qste dicen losJudiciarios de los influxos de los Astros en el punto na-talicio fuera verdad, havian de ir sellando sucesivamen-te la buena , 6 mala disposición de inclinaciones , y facul-tades , assi como sueñen saliendo á luz los miembros, queles sirven de órganos ; y assi quando saliesse lacabeza, sehavia de imprimir labuena , 6 mala disposición para dis-currir : quando el pecho, la disposición para la ira , ó parala mansedumbre , para la fortaleza , o para la pusilanimi-dad. Y assi de las demás facultades , á quienes sirven losdemás miembros. Pero ni esta exactitud,como fe lia dicho,es possible, ni los Astrólogos cuidan de ella.
25 Y si les preguntamos , por qué ¡os Astros impri-men estas disposiciones, quando el infante nace, y no anti-ciparon esta diligencia , mientras estaba en el claustro ma-terno , o quando se animó el seto , ó quando fe dio prin-cipio á la grande obra de la formación del hombre (lo
que