DtSctírso OcTAvd;
ffieotó de los padres , el régimen de la madré , y afectosque padece mientras conserva el feto en sus entrañas , los!alimentos con que después le crian, el clima en que nace,;y vive , fon principios que concurren con incomparablesmente mayor fuerza que todas las Estrellas , á variar eltemperamento , y qualidades del niño : dexando á parte lesque la educación, y lo que el ufo recto , 6 perverso de lasseis cofas no naturales pueden hacer. Si ral vez una enseramedad basta á mudar un temperamento , y destruir el usode alguna facultad de la Alma, como el de la menioriaspoímas que fe empeñen todos los Astros en conservar su he-íchura,qué no harán tantos principios juntos, como hemosexprelTado? Y pues los Astrólogos no consideran nada deesto , y por la mayor parce les es oculto , nada podrán de-»ducir por el horóscopo en orden acostumbres , inclinaciónnes , y habilidades, aun quaudoles concediésemos todo sodemás que pretenden.
Z. VIII.
¿8' A La verdad, quanto hasta aquí fe ha discutíXx, rido contra los Genetliacos , poco les im-porta á los componedores de Almanaques: porque estos,-como yá fe advirtió arriba, fe contentan con unas predic-ciones vagas de sucessos comunes , que es moralmenteimpossible dexar de verificarse en algunos individuos : yqualquiera podrá formarlas igualmente seguras , aunqueno sepa, ni aun los nombres de los Planetas. El ano dediez fué celebradissima una predicción de el Gotardo,que decía no sé qué de unos personages cogidos en rato-^ñera , como muy adequadaá un sucesso , que ocurrió enaquel tiempo. Yo apostaré que qualquiera que su pie fiecon puntualidad todas las tramas políticas de losReynosde Europa , en qualquiera Lunación hallaría varios Per-*sonages cogidos en estas ratoneras metaphoricas : siendobien frequente hallarse sorprendido el goloso de mejorarsu fortuna , en el mismo acto de arrojarse al cebo de suambición, y qnando hay guerras, de qualquiera que es
SO-i