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calefacción, sino qualqutec genero de lesión en general.Lo tercero , porque como exponen otros, la Luna quemano calentando, sino enfriando , ó hace con el frió algunosefectos semejantes atasque obra el Sol con el calor. Porlo que dixo un Poeta:
» " 1 ■ '■ *" ■»Vnum operantur
Et calor , 0“ fr'tgus : fieut boc t j¡c & illad adur it:
Sic tenebra vtsum yjic Sol contrarias au/ert.
iY que no puede entenderse el Texto literalmente, segunel rigor del verbo Latino Uro , es claro : pues aunque feconceda alguna actividad para calentar a la Luna , nadiedirá que es tanta, que llegue á quemar.
8 Si alguno piensa , qne la sombra de la tierra,llegan-do á la Luna, puede malear su influxo, considere lo prime-ro , que la sombra , siendo pura carencia , no puede teneractividad alguna poca , ni mucha. Considere lo segundo,que aun quando concedieísemos á la sombra alguna facul-tad para inficionar el influxo , no havria por lo menos quetemer en el Eclypfe del Sol, pues nunca liega,ni puede lle-gar por razón del Eclypfe á este Astro alguna sombra: Su-pra Lunam pura omnia, ac diurna lucís plena , dice Plinio:Dixe por razón del Eclypfe , para excluir aquellas sombras,que en el Sol muestran Cus proprias manchas,poco há em-pezadas á observar con los Telescopios,
§. III.
9 T7 S mn y de el caso , para desvanecer el miedor, de los Eclypfes , proponer aquí lo que dicede ellos GeronymoCardano. Este Auror , cuyas decisio-nes deben ser muy veneradas de los Astrólogos,por havecsido gran protector de la ideas de la Judiciaria, tan le-xos está de condenar los Eclypses por nocivos , que antesJos aprueba por utiies, En caso de no ser muy írcquen-'te?, assienta, que todos los Eclypses enfrian sensiblemente