Discurso XII. 255
'de mil millones de Aimas. Es verdad , que los cinco'individuos primeros fe deben contar por ocho , porquanro en el principio un hombre suplió por quatrode fu ierro. Peto siempre sale esta multiplicación muy ex-cessiva , sobre la que arriba fe pondero immediata al Di-luvio , formando la cuenta sobre seis personas que laempezaron; conviene á saber, los tres hijos de Noé , yfus mugeres , y resulta numero mas que triplicado degente , que la que compuso ambos Exercitos de Niño, yZoroastres»
§. VIII.
27 T7L excelso de los Antiguos en lacotpulen-. cia , es otro capitulo por donde preten-den algunos convencer la decadencia del genero huma-no en los Modernos. Pero esse excelso, no está bastante-mente comprobado , por mas que nos citen varias Histo-rias de cadáveres de prodigiosa estatura. Los Autoresdignos de fee no dan noticia de haver visto cadáver ente-ro , cuya estatura exceda á la de algunos de los próximosligios ; sifolo de uno , u otro huesso separado , qualesseconservan aun oy algunos en gavinetos de curiosos. Perolos sabios casi todos convienen en que unos fon de Ele-fantes, ó Ballenas , y otros de materias petrificadas. En lastransaciones Philotoficas de Inglaterra del año 1701.fe refiere , que pocos años antes el Pueblo de Londresere) ó ser mano de un Gigante cierta ala de una pequeñaBallena, que consta del mismo numero de junturas, quela mano del hombre.
28 San Agustín en el ¡ib. i ¿.de la Ciudad de DioSycap. 9. cuenta haver visto en la ribera de Úrica un dien-te molar» que abultaba, por ciento de los comunes ; pe-ro no con certeza, sifolo opinativaroente dá á enten-der ,queaseinrió á que era de cuerpo humano; Alhu-jus Gigantis fuijfe credidertm. Mas verisímil es , quetueste de una de aquellas Ballenas , que el Latino llamaCetas dentatus, Es verdad, que el Santo en el Capiculo
el-