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Tomo primero.
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r86 Consectario , &c.

bos ,d Nitro en columnas hexagonas , y en varias tierrashay piedras , que observan en la figura una regularidadadmirable. A lo tercero respondo , que San Agustín en ellugar citado se puede entender muy bien de semillas po-:tenciales;esto es,de los principios elementales de las semi-?Has. Esto es mas conforme al contexto : pues dice el San-*to , que estas semillas están esparcidas por los Elementos.,Y en cafo que fe entienda el Santo de semillas formales,no favorece a la opinión nueva que impugnamos , sino iotra,que es muy antigua, de que de todas las cofas corpó-reas hay semillas ocultas mezcladas en los Elementos, que.vagando en ellos, son llevadas por los Vientos de unaspartes á otras : en cuya consequencia se niega la que sellama generación espontanea de los vivientes : afirmándo-se , que no hay planta , ni animal, por vil que sea, que nodeba el origen á semilla de su especie. Esta opinión apadri-na el Maestro de las Sentencias en el lib.r.dist. 17. y la si*guen muchos Modernos.

47 Los fundamentos , pues, en que estriva la nuevaopinión , no fon tan fuertes, como los que contra ella fetoman; yá de las generaciones monstruosas;v.g.un cuerpocon dos cabezas: siendo impossible,que de dos cuerpos fi-gurados, y extensos en dos semillas, fe haga uno solo. Ya!de que es inexplicable en aquella sentencia la generaciónde los Hybridas, 6 animales de especie mixta: porque dedos cuerpos, que cada uno tiene fu figura determinada,nopuede, sin desbaratar enteramente fu contextura, formarseotro cuerpo, que no tenga , ni una , ni otra figura : y assiferia menester destruir las semillas de uno,y otro sexo,pa-ra formar el tercero, que feria un modo de formar ex se-mine totalmente contradictorio. Yá en fin de que tampo-co fe puede entender en la misma opinión , como en lasgeneraciones regulares el engendrado salga semejante aentrambos generantes. Estas dificultades hay contra lanueva opinión, aun supuesta la infinita divisibilidad de lamateria : pero de ninguna de ellas fe hizo cargo Don Gajbriel Álvarez, como si escribiera para hombres sin discur-so, y que no havian de leer mas que su libro.

Cor-