2P4 Música de los Templos.
Ja Moda , allá se lo hayan con ella en losTheatros, y enJos Salones ; pero no nos la metan en las Iglesias ; por-que para los Templos no fe hicieron las modas. Y si elOficio Divino no admite mudanza de modas , ni en Vef-tiduras, ni en Ritos; porque la ha de admitir en las com-posiciones Músicas?
I Z El cafo es, que esta mudanza de modas tiene enel fondo cierto veneno , el qual descubrió admirablemenHte Cicerón,quando advirtió , que en la Grecia , al pañomismo que declinaron las costumbres ázla la corruptela,de-generó la Música de fu antigua magestad ázia la afectadamolicie ; ó porque la Música afeminada corrompió la in-tegridad de los ánimos; ó porque perdida , y estragada es-ta con los vicios , estragó cambien los gustos, inclinando»¡os á aquellas bastardas melodías, que simbolizaban mascon fus costumbres : Civitatumque boc multarum in Gra-cia ínterfutí , antiquum vocum servare modum : quarummores lap/t , ad molliüem paritersunt immutati in canti-bus ; aut bae dulcedine , corruptelaque depravati , ut quí-dam putant : aut cumseveritas morum ob alia vitia ceci-dijset , tum fuit in auribus , animisque mutatis etiam hutamutationi Ivcus. ( Lib. 2 . de Legibus. ) De suerte , que elgusto de esta Mu/ica afeminada , ó es efecto, ó causa de al-guna relaxacion en el animo. Ni por esto quiero decís,que todos los que tienen este gusto adolecen de aquel de-fecto. Muchos fon de íeverifsimo genio, y de una virtudincorruptible , á quien no tuerce la Música viciada ; perogustan de ella , solo porque oyen , que es de la moda : yaun muchos sin gustar , dicen que gustan , solo porque nolos tengan por hombres del Siglo pastado ,ó como dicen,de calzas atacadas , y que no tienen la de-licadeza de gusto de losModernos.