Band 
Tomo primero.
JPEG-Download
 

Discurso XIV. 299

puedan hacer estos milagros. Y acaso tampoco los hi-cieron los Antiguos , que estas Historias no fe saca-ron de la Sagrada Escritura. Pero por lo menos escierto que la Música , segun la variación de las me-lodías , induce en el animo diversas disposiciones , unasbuenas, y otras nulas. Con una nos sentimos movidosá la tristeza , con otra á la alegría : con una á la cle-mencia , con otra á la saña : con una á la fortaleza,con otra á la pusilanimidad , y assi délas demás incli-naciones.

23 No haviendo duda en esto, tampoco la hayen que el Maestro , que compone para los Templos , de-be , quanto es de fu parte , disponer la Música de triodo,que mueva aquellos afectos mas conducentes para elbien espiritüal de las Almas , y parala magestad, de-coro, y veneración de los Divinos Oficios. Santo Tilo-mas, tocando este punto en la 2. z.quaji. 91. artic,dice : Que fué saludable la Institución del Canco enlas Iglesias , para que los ánimos de los enfermos , estoes, ios de flaco espíritu , se excitaffen á la devoción:Et ideosalubriter fait institutum , ut in Divinas lau-des cantas ajsumtrentur , ut anitni infirmorum magisexcitarentur ad devotionem. Ay Dios ! Qué dixera elSanto, si oyera en las Iglesias algunas canciones , queen vez de fortalecer á los enfermos , enflaquecen á lossanos? Que en vez de introducir la devoción en el pe-cho , ladestierran déla Alma ? Que en vez de elevar elpensamiento á consideraciones piadosas , traben á la me-moria algunas cofas ilícitas ? Vuelvo á decir , que esobligación de los Músicos, y obligación grave » corregir,este abuso.

24 Verdaderamente, yo, quando me acuerdo de laantigua seriedad Española , no puedo menos de admirarque haya caído tanto , que solo gustemos de las Músicasde tararira. Parece que la celebrada gravedad de los Espa-ñoles ,-yá fe reduxo solo á andar envarados por las calles.Los Italianos nos han hecho esclavos de fu gusto , con lafalsa lisonja de que la Música se ha adelantado mucho en

este