fue no se perdió de el todo la semilla;
Assi como el mayor de los beneficios,'que debo a ejfe Monasterio, es la instruc-ción saludable , que me dio en mis primerosaños, la mayor de fus glorias , siendo tansublimes , y tantas , es la continuada fucef-fion de la mas austera observancia ^gu-iar por tantos siglos. Los Monges que lefundaron , hijos del celebérrimo , y antiquis-fimo Monasterio Agállense , al transferir-se de la imperial Toledo d ejsas Monta-ñas, llevaron consigo el espíritu de los Il-defonsos, de los Heladios , y de otras insig-nes Varones , que España sacó de aquelClaustro , para ocupar gloriosamente susmejores fillas. Una misma es , no di (Unta,la Comunidad de Samos de la Agállense ,por haVerse trasladado de una parte d otratodo el cuerpo del Convento , y con el cuer->.po : ,toda el alma de la Vida Monástica. Elimpulso , que regia e/ movimiento de aque-llos Fundadores, fe conoce en el fitio, queeligieron para la fundación. Tan ansiososiban de, retirarse del bullicio del Mundo,
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