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Tomo tercero.
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Discurso Segundó’. sr

hallarse ser faifas todas estas prometías. Con todo algunosno fe desengañan, y persuadidos á que faltaron en la obser-vación de alguna circunstancia , repiten la experiencia , opor lo menos consienten en que el Autor ocultó estudioía-mente algún requisito.

7 Fomentan esta vana creencia con algunas vagas no-«rielas , que en el vulgo de España corren , de que hay Es-trangeros que executan cofas aun mas admirables , comorepresentar corridas de toros, hacer salir, y moverse, comocuerpos animados, las pinturas de los lienzos, fingir en elcampo exercitos armados , en fin , fabricar á fu arbitrioqualesquiera apariencias. A que fe suele añadir, que este ,oel otro Español, en cuyas manos cayó por dicha un ma-nuscrito Estrangero , que trataba de estas cofas , hizo losmismos prodigios.

8 El concepto que en Eípaúa formamos de la habili-dad de los Estrangeros, en unas materias es errado poícarta de mas, en otras por carta de menos. No es dudable,que, ó por fu mayor industria mecánica , ó (lo que es mascierto ) por fu mayor aplicación van muchos pastos delan-te de nosotros en casi todas las artes factivas. Pero los Se-<cretos admirables de que hablamos r tan ignorados fon enlas demás naciones , como en España. Entre las manos te-nemos innumerables Historias de Francia,Inglaterra, Flan-des , Alemania, Italia, y en todas ellas no hallamos algunarelación de tales espectáculos. Ciertamente, si huviera enlas naciones artífices capaces de formarlos, nunca con masutilidad los harían , que aplicándolos á la diversión de losPrincipes, ó á utilidad de las Repúblicas; y no lo callaríanen estos casos las Historias ; pero ni en los festejos públicosfe encuentran tales espectáculos, ni en las guerras el ufo deesquadrones fantásticos , que sin duda feria de fuma utili-dad representar gente armada donde no la hay, para conte-ner con el miedo las irrupciones del enemigo.

P Lo que únicamente fe halla en algunas Historiasmodernas,es el sucesso de Gebardo de Truches, Arzobispode Colonia, á quien Escoto , ó Escotino ( como le llamanotros) Parmesano, figuró en un espejo a la hermosa Cañó-le;». III, . É l nis-'