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tfc ; rñáspdf evitas que fe le repifclesse el nílsmo riesgo , fesretiró á.Holanda, donde acabo fu. Vida.
34 He dicho todo lo que halle bastantemente com-probado en alabanza de Helmoncio. No obstante lo quaí,afirmo , que este fue , como su antcsignano Paracelso , unhombre jactancioso, que vanamente se quiso levantar so-febe sí 'ibHirió, y persuadir al Mundo, que sabia mucho masde lo que sabia, fingiendo, alcanzar admirables SecretosMedicinales,de que jamás tuvo conocimiento.En fus obrasfe hallan estampadas fus baladronadas. Yá dice que sabecurar todas.las fiebres con un solo diaphoreticovyá que cu-ra la fiebre hética en un. mes, y todas las demás en quaten-ta y quatro horas : yá inculca á cada pasto (lo que es masque todo ) fu decantado Alcaest , 6 Disolvente universal,que ha dado tanto que decir , y por cuyo medio se jacta decurar todas las enfermedades. Yá en fin con una , 6 otragota de la resolución del leño Cedrino , hecha por mediode fu Alcaest , prorñete depurar toda la massa sanguinaria,,instaurar todo el jugo vital, rejovenecer al hombre , y ha-,cerle vivir casi eternamente..Pero
Quid dignum tanto ser et bicgromijsor hiatu>
Ello dirá. Murió Helmoncio á los sesenta y siete años dSedad, no de algún accidente repentino, que no le diesse lu-gar al. ufo de fu remedio universal, sino de astma, enferme-dádstan prolija, que daria treguas para traer el- Alcaest delJápon , si estuviesse en el Japón el Alcaest. Luego no tuvoál remedio universal. Mas : El mismo Helmoncio refiereen íhs obras , como á los sesenta y tres años padeció unaperijpneumonia, y dice los remedios de que usó , entre losquales no nombra el Alcaest, ni otro medicamento que nofea conócido.En otra parte confiessa, que no pudo curar Lfupróptiá milgér de no Se que enfermedad, hasta que But-ler le dib un poco .de a/eite , en que havia infundido fu sa-niosa piedra , y con el sanó. En otra, que no pudo curar aima hija suya delálepra;pero embiandola áunSantuario deJKLSeñora,dentro de una hora fue milagrosamente curada-