2^4 La Ambición en blSoiio.le al castigo de los deiinquentes : porque el mayor bien,que puede hacer á fus valsallos , es exterminar los malhe-chores.
qq Que los efectos de fu amor, mas debe sentirlos elcomún del Pueblo , que fus Ministros , especialmente losmas cercanos á la persona. A estos fe les ha de dispensar elcariño á proporción del mérito ; y es importantiísimo nopastar esta raya. Bueno es que los Ministros amen al Prin-cipe ; pero juzgo mas útil al publico el que le teman. Seráfelicifsimo un Reyno , donde los subditos teman á los Mi-nistros, los Ministros al Rey, y el Rey á Dios.
45 Que sobre todo , deben experimentarle terribleaquellos á quienes hallare defectuosos en la verdad de losinformes, que le dan sobre importancias publicas , y aunsobre las particulares. Raro Principe hay , que no delee loque es de la mayor conveniencia de fus vassallos ; perosuele no lograrse esta , por las torcidas noticias, que llegana fus oídos.
4 6 Que para assegurarfe de recibirlas puras , no hayotro medio , sino el de conceder fácil acceffo á todos. Des-engañarán unos de lo que engañaren otros ? 6 ninguno en-gañará, de miedo que otro desengañe. Si alguno llega áhacerse dueño único del oído del Rey , sin mas diligencia,está hecho dueño único del Rey, y del Reyno.
47 Que reciba con agrado á todos los que le hablen;y aun mas á los humildes ; porque estos , por mas me-drosos, necefsitan demás aliento para fu desahogo. Au-gusto , á uno que llego á entregarle un memorial temblan-do , le preguntó , con semblante humanissimo , si tratabacon alguna Fiera. Esto , sobre concillarle eficazmente elamor de los vassallos, facilita á lo que logran audiencia,clara, y entera exposición de los que tienen que decínpuesuna lengua trémula , nunca pronuncia Con claridad, y eltemor suele cortar el camino , que hay desde el pecho allabio.
48 Que se muestre tan celoso amante de la Justicia;aun con dispendio de la propria conveniencia , que , quan-dq el Fiscal disputa á favor de sus interesses, contra la pre«