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6 (1859) Tarragona - Toledo / por Manuel de Assas ... [et al.]
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EL SANTO CRISTO DE LA LUZ (TOLEDO ).

parroquia cle la Orden, ni gozar diezmos ni primicias, vedándoles asimismopercibir todo linaje de prestación y limosna que denotase feligresía, y for-zándolos á guardar entredichos y á celebrar los divinos Oficios y fiestaspeculiares de su instituto á puertas cerradas. Poseyeron desde entonceslos caballeros del Hospital la ermita del Cristo de la Luz, sirviéndoles dehospedería en la ciudad predilecta de los Alfonsos: agregada en dias mascercanos á la Encomienda del Viso, ha reconocido su jurisdicción hasta elfallecimiento del último Comendador, acaecido por los años de 1847,habiendo sido una y otra vez restaurada, ampliada y aun adulterada entodo aquel largo período.

Fué sin duda la obra mas importante que en ella se hizo la verificadadurante el pontificado de don Pedro González de Mendoza , gran Carde­ nal de España . Este esclarecido Arzobispo , tan ilustre por su amor á lasletras como egregio por su sangre, emulando la magnificencia de supadre, el famosísimo Marqués de Santillana , y de su hermano don Diego,primer Duque del infantado, habia unido su claro nombre á muchas y muynotables fundaciones, hijas de su piedad cristiana L Quiso pues el insignevarón, á quien Dios tenia deparada la gloria de clavar en las torres de laAlhambra la Cruz de la Iglesia Primada, dar testimonio de su ilustración,contribuyendo á conservar la primera mezquita purificada en Toledo delsupersticioso culto mahometano; y ya fuese á ruego del Comendador delViso, ya por que le moviese á ello aquel generoso celo, no escaseó losgastos, añadiendo á la fábrica, nuevamente levantada, larga dotación deornamentos, vasos y preseas para el culto divino 1 2 .

No es fácil hoy señalar en la ermita del Cristo de la Luz la parterestaurada por la piedad del Cardenal Mendoza respecto de la primitivamezquita, que muestra asimismo en su exterior otras no menos visibleshuellas de reparaciones posteriores. Mas nadie que logre verdaderos co-nocimientos en la historia del arte monumental, dado el estilo arqui-tectónico á que el ábside existente pertenece, podrá poner en duda quefué este la obra principal debida al magnífico Arzobispo 3 . Estudiado yabajo un punto de vista luminoso el nacimiento y desarrollo de aquella sin-gular manera de construir que ha recibido nombre de mudejar , y fijadostambién sus principales caractéres, parecería en nosotros reprensible in-consecuencia y olvido de aquel fundamental estudio el sacar el mencio-nado ábside de la segunda mitad del siglo xv, que es como la edad doradade tan singular arquitectura 4 . Así lo hemos comprendido, al clasificar lasdos láminas en que va representado, si bien por referirse la primera ex-clusivamente al primitivo edificio, hemos juzgado oportuno atenernosrespecto del mismo á la denominación arriba apuntada. El exámen de laermita del Cristo de la Luz ofrecerá por tanto mayor incentivo paralos arqueólogos, cuando se advierta con entero conocimiento del progre-sivo desarrollo de las artes españolas , que en los restos de la antigua mez-quita y en la capilla erigida por la piedad del Cardenal Mendoza , se hallanlas primeras y las últimas páginas de la varia y complicada historia delarte oriental en el suelo de la Península. En aquellos se aprenderá á co-nocer cómo pone en contribución cuantos elementos, ya elaborados porotros artes, puede utilizar en su provecho: en esta se comprenderá cómosometido por espacio de siglos á la ley superior de otra civilización, habiallegado á familiarizarse con ella, basta el punto de interpretar sin repug-nancia sus necesidades religiosas 5 ; hecho que solo podía realizarse en

1 Francisco de Medina, autor de la Vida del Cardenal don Pedro González de Mendoza , dedicada alquinto duque del Infantado, decia al propósito estas palabras: «Fundó y dotó el colegio de Santa Cruz de»Valladolid , el Hospital de Santa Cruz de Toledo , Santa Cruz en Roma, Santa Cruz en Jerusalem , Santa»Cruz en Sevilla , Nuestra Señora de Fuera en Guadalajara , Nuestra Señora de las Huertas en Sigüenza , no-tables ermitas, sin otros muchos templos que reedificó .» [Mem. Hist. de la Real Academia de la Historia,tomo VI, p. 302). Nótese que el primitivo titulo de la ermita fué el del Santo Cristo de la Cruz, símboloá que tanta devoción tuvo el Cardenal .

- Desgraciadamente no se ha conservado ninguna de estas preciosas alhajas, que constituirían por otrostantos monumentos del arte español , á fines del siglo xv.

3 La restauración hecha á expensas del gran Cardenal hubo de llevarse á cabo desde 1482, en quesube al pontificado de Toledo , al de 1495, en que pasa de esta vida.

* En su dia fijaremos las diferentes épocas que ofrece el desarrollo de este estilo arquitectónico: cuandodescribamos la capilla edificada por Mendoza, notaremos sin embargo los rasgos característicos con que se dis-tingue, al tocar ya las lindes del Renacimiento. El estudio á que nos referimos ha sido iniciado en los Dis-cursos leídos ante la Real Academia de nobles artes de San Fernando en la junta pública de 19 de Juniodel último año (1859), los cuales tuvieron por objeto el exámen histórico-critico del estilo mudejar, noclasificado ni admitido hasta entonces como tal estilo arquitectónico, ni designado por tanto con título al-guno. Dicho se está que siendo debido aquel trabajo á dos individuos de su seno (los Señores Amador de losRíos y Madrazo), la Comisión acepta y toma por suya la doctrina en que se funda, acomodando á ella los tér-minos de su clasificación relativa á los monumentos mudejares.

ü Conviene advertir que lo mismo sucede en orden á la arquitectura civil y militar, como tendrán abundan-tes ocasiones de notar nuestros lectores, á medida que vayamos exponiendo el estudio parcial de los mo-numentos.

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roisse de lOrdre, ni jouir de dîmes ni de prémices, leur défendant enoutre de percevoir toute espèce de prestation ou de donation qui indi-quât une autorité paroissiale, et en les obligeant à garder les interdits et àcélébrer les offices et les fêtes particulières de leur institution à portes fer-mées. Les chevaliers de lHôpital possédèrent depuis lors lermitagedu Christ-de-la-Luz qui leur servit dhôtellerie, dans la ville favoritedes Alphonses; annexée à une époque plus rapprochée, à la commanderiedu Yiso, elle a reconnu sa juridiction jusquà la mort du dernier com-mandeur, arrivée dans le courant de 1847; pendant ce long laps de temps,elle subit à maintes reprises des restaurations et des augmentations etmême des changemens regrettables.

Le travail le plus important qui y fut exécuté fut sans contredit celuiqui eut lieu sous le pontificat de don Pedro Gonzalez de Mendoza , le grandCardinal dEspagne. Cet illustre Archevêque , aussi éminent par son amourpour les letres que par sa haute naissance, voulut rivaliser de magni-ficence avec son père, le fameux Marquis de Santillana, et avec son frèredon Diego, premier Duc de lInfantado, et avait attaché son grand nomà une foule de fondations remarquables, œuvres de sa piété chrétienne [ .Ainsi le célèbre prélat à qui Dieu réservait la gloire de fixer sur les toursde lAlhambra la croix de léglise primatiale, voulut donner une preuvede son esprit éclairé, en prenant soin de la conservation de la premièremosquée qui eût été purifiée à Tolède des pratiques superstitieuses duculte musulman ; et soit sur les instances du Commandeur du Yiso,soit par suite du zèle généreux qui lanimait, il népargna aucuns frais,dotant en outre lédifice fraîchement construit dun nouvel et riche assor-timent dornemens, de vases et de pièces dorfèvrerie pour le service duculte divin 2 .

Il nest pas facile aujourdhui de signaler dans lermitage du Ciirist-de-la-Luz, la partie restaurée par la piété du cardinal Mendoza, relativement àla mosquée primitive, qui présente également à lextérieur des traces nonmoins visibles de réparations postérieures. Mais pour peu que lon aitapprofondi lhistoire de lart monumental, il suffira de reconnaître le stylearchitectonique auquel appartient labside qui existe aujourdhui, pour seconvaincre que ce fut- le travail principal du à la munificence de lAr-chevêque 3 . Après avoir étudié sous ce point de vue lumineux, dans sanaissance et dans son développement, ce genre étrange de construction,qui a reçu le nom de mudejar , et après en avoir fixé les caractères princi-paux, il y aurait une inconséquence répréhensible de notre part, et comme unoubli de cette étude fondamentale, si nous prétendions déplacer cet abside dela seconde moitié du xv. e siècle, qui est pour ainsi dire lâge doré de cettearchitecture si originale 4 . Cest cette conviction qui nous a fait classercomme nous lavons fait, les deux planches qui la représentent, bien quenous ayons cru convenable, par celà seul que la première se rapporte exclusi-vement à lédifice primitif, de nous en tenir, à cet égard, à la dénominationque nous lui avons donnée ci-dessus. Lexamen de lermitage du Crist-de-la-Luz, offrira donc un attrait dautant plus grand aux archéologues, quandlon observera avec une entière connaissance du développement progressifdes arts en Espagne , que dans les restes de la vieille mosquée et dans lachapelle édifiée par la piété de lArchevêque Mendoza, on retrouve les pre-mières et les dernières pages de lhistoire variée et si compliquée de lartoriental sur le sol de la Péninsule. Les uns fairont connaître la manièredont il sempare de tous les éléments, déjà mis en œuvre par dau-tres arts, pour les utiliser à sou profit; lautre servira à faire compren-dre comment, lart soumis pendant un espace de plusieurs siècles à la loi 5

1 Francisco de Médina, auteur de la Vie du Cardinal don Pedro Gonzalez de Mendoza, dédiée au cin-quième duc de lInfantado, dit à ce sujet: «Il fonda et dota le collège de Sainte-Croix de Valladolid , lHôpital»de Sainte-Croix de Tolède , de Sainte-Croix à Rome, de Sainte-Croix à Jérusalem , de Sainte-Croix à Séville ,»de Notre-Dame extra-muros à Guadalaxara, de Notre-Damc-des-Vergers à Sigüenza , ermitages fort rcmarqua-»bles, sans compter beaucoup dautres temples quil réèdifia . » ( Mem. hist. de lAcadémie Royale de lHistoire,tome VI, p. 302). Il ne faut par oublier que le premier nom de lermitage fut celui du Saint-Christ-de-la-Croix,symbole qui était lobjet de la dévotion particulière du Cardinal.

2 On na malheureusement conservé aucun de ces joyaux précieux qui suffiraient seuls à constituer autantdautres monumens de lart espagnol, à la fin du xv. e siècle.

3 La restauration faite aux frais du Cardinal dut seffectuer de lannée 1482, il fut élevé à larchevêchéde Tolède , à lannée 1495, qui est celle de sa mort.

1 Nous fixerons en temps opportun les diverses époques quoffre le développement de ce style architecto-nique: cependant lorsque nous décrirons la chapelle édifiée par Mendoza, nous ferons remarquer les traits ca-ractéristiques cpfi le distinguent, en approchant de la Renaissance . Les premières révélations de l'étudedont nous parlons, se sont produites dans les discours lus devant lAcadémie Royale des beaux-arts deSaint-Ferdinand, dans l'assemblée publique du 19 Juin de lannée dernière (1859), ayant pour objetlexamen historique et critique du style mudejar, qui navait été ni classifié ni admis jusqualors comme stylearchitectonique, ni désigné par conséquent par aucun titre. Il est inutile dajouter que ce travail étant à deuxmembres de la Commission (MM. Amador de los Rios et Madrazo) celle-ci accepte comme sienne la doctrine surlaquelle il se fonde, en y conformant les termes de sa classification relative aux monumens mudejars.

;; Il convient de faire observer que la même chose arrive par rapport à rarchitecturc civile et à larchitec-ture militaire, comme nos lecteurs auront maintes occasions de le remarquer, au fur et à mesure que nousleur metterons sous les veux létude partielle des monumens.