JO 1IBR0 PRIMERO,
disminuirán según lo exijan las circunstan-cias. £n algunas ocasiones la irregularidaddel terreno precisará á aumentarlos; mas co-mo para estos casos no pueden darse reglas,porque no se guarda regularidad en la tra-za general del campo, se explicará única-mente su demarcación en terreno regular; ycomprehendido el método, será muy fáciladaptarlo á las circunstancias locales.
Lo mismo que con los intervalos sucedecon el frente del campo de los batallones ycsquadrones, que á veces es necesario redu-cir, á fin de acomodarse á la estrechez delespacio en que hay precisión de campar.
Se ha dicho 1 que el frente del campo deun batallón ó esquadron debe ser igual alque ocupe en batalla; mas como la fuerza deestos cuerpos no es constante, y si se arre-glase considerándola en su completo , resul-taría en muchas ocasiones excesivo el frentetotal del campo de un exército, parece lomas conveniente tomar un término mediodeterminado en terreno regular, de cien pa-sos el frente de un batallón, y de sesenta elde un esquadron (según prescribe el Mar ques de la Mina ); de cuyas medidas se haráuso en este tratado para explicar la trazadel campo; quedando el arbitrio de variar-las y acomodarlas á las circunstancias y á lafuerza de los cuerpos, pues disminuyendo
J En el primer principio fundamental.