CAP. II. ART. XII. 2J7
deteriorarse lo mas seguro es no servirse deella; pero como en algunas ocasiones no hayotro recurso para subsistir, pueden dismi-nuirse sus malos efectos (según dicen algu-nos autores de medicina) rociándola conpólvora algún tiempo antes de prepararla.
El pan de munición freqüentemente tie-ne ó adquiere malas qualidades: si no estábien cocido ó es demasiado ácido causa in-digestiones , diarreas y disenterias: si estáenmohecido ó florecido produce enfermeda-des pútridas: si ha llegado á endurecersemucho, su acidez se halla mas reconcentra-da; y si está mojado pierde de su calidad.
Se remedian estos inconvenientes par-tiendo en rebanadas el pan poco cocido, ytostándolas. Quando es muy ácido se corrigesu acrimonia mojando en agua las rebanadas,y tostándolas después. Se evita el que seflorezca precaviéndolo de la humedad; perosi ya lo está, es preciso cortar y arrojar laparte deteriorada. Si está muy endurecido,tostándolo- se ablanda su interior: y quandoestá mojado se quita la superficie, y se tues-ta lo restante.
El bizcocho, que en ciertas ocasiones sedistribuye á las tropas en lugar de pan, esmas ligero, mas nutritivo, y menos corrup-tible que este último; pero no obstante es-tas y otras ventajas, le hallan los médicosciertos inconvenientes que les persuaden de-
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