CAPITULO II. 329
yectos mas importantes, y de consiguienteexigen mucho tino , penetración y conoci-mientos.
La fortificación (según dice el Rey dePrusia Federico II ) es la base principal dela ojeada ; pero no contribuye menos á superfección el estudio de la táctica, porquelas tropas son el objeto principal en todaslas combinaciones de la guerra.
Las innumerables ilusiones que puedenproducir las variedades del terreno , el nú-mero y complicación de las tropas de dife-rentes armas, vistas baxo de aspectos diver-sos, los ardides de táctica que emplean, yel horizonte mas ó menos sereno, con otrasmuchas causas accidentales y locales, hacenindispensables los conocimientos de la ópti-ca para perfeccionar la ojeada , á fin de evi-tar muchos errores fortaleciendo la vistacontra estas ilusiones, y acostumbrándose ájuzgar exactamente del terreno, y medir dis-tancias , apreciándolas baxo de aspectos di-ferentes.
Para llegar á adquirir el grado de perfec-ción que prometan las disposiciones natura-les en un punto que tanto interesa á todomilitar, es indispensable que reúna la prác-tica á la teórica, exercitándose así en la pazcomo en la guerra en afinar la ojeada porlos medios mas oportunos, que aquí se ex-presarán menudamente-