CAPITULO ir. 231
se empezará por las pequeñas, y progresiva-mente se irá pasando á las mayores. Se haceprimeramente la estimación de la distancia,y luego se mide á pasos 1 , á fin de conocerel error en que se ha incurrido, que se pro-cura evitar en otra operación sobre diversoterreno; y de esta suerte la continuación delexercicio hace adquirir un tino en la vista,que solo incurre en errores despreciables ensemejantes casos.
Para comprobar las estimaciones de lasdistancias grandes se pueden medir á caba-llo , notando primero la extensión de terre-no que camina al paso en un minuto el ca-ballo que se emplee, y después sabiendo elnúmero de minutos que ha tardado en andarla distancia propuesta se conocerá esta sinmucho error. Del mismo modo se mide ácaballo la extensión de un campamento , deun campo de batalla &c. para no fiarse ente-ramente á la estimación que se hace á ojo.
Se ha de tener presente que si hay altu-ras ó profundidades, el número de pasos da-rá la longitud de la superficie del terreno,pero no la verdadera distancia de un puntoá otro. Así, suponiendo que esta se haya
i Para mayor exactitud conviene que cada uno se ase-gure de la medida de su paso; y después de haber contadolos de una distancia se reducen á pasos de á vara, ó de á3 pies (que es como generalmente se regulan), si el suyofuese mayor ó menor. Lo mismo se practica con el paso delcaballo, que según su asta será mayor ó menor que el de3 pies.