Band 
Tomo I.
JPEG-Download
 

La milicia, la nobleza, la toga y el clero concurrieron á la obra de la revo-lución. La familia abandonó á su venerando padre. El pais casi en masa se le-vantó, entre otras razones por el esclusivismo de los estudios astronómicos deDon Alfonso, y por motivos reales que no son para tratados en este lugar, peroque las historias políticas de España, Italia y Alemania tienen consignados ensus anales.

Nos basta lo espuesto referente á la caida del Rey de Castilla y Emperadorelecto de Alemania, porque nuestro objeto por ahora ha sido esplicarnos conalgunas razones cómo D. Alfonso, que fue durante su reinado el émulo deDon Jaime el Conquistador, y como político, respetado y temido, aunque conescasa fortuna, en Italia por su nombre, por su talento y por sus derechos á lacorona imperial; cómo en medio de tantas ventajas, sus enemigos, al caer ven-cido, creyeron anularle ante la historia contemporánea y futura, con el dichoinjusto de que por contemplar las estrellas habia perdido las cosas de la tierra.

Suponiendo que bajo la bandera de la intemperancia de D. Alfonso por losestudios astronómicos, que según algunas crónicas le hicieron de carácter débilpara los negocios de la guerra, se ocultaron ciertos temores que la corte Pon-tificia, poderosa en el siglo XIII, pudo abrigar por lo que hubieran llegado á sercon anticipación los pueblos y las razas teutónicas dirigidas por un emperadorque poseia el claro ingenio y la gran sabiduría de aquel rey de Castilla.

Si pudiera suponerse además que se hallaban plegados en los dichos y opi-niones contrarias al referido Rey los celos permanentes y el disgusto entoncespositivo de la corte de Aragón , cuyas miradas se fijaban constantemente en lasconquistas por el lado de Murcia , y en la posibilidad del engrandecimiento yfutura influencia de Castilla, en Italia, en Alemania y tal vez en Sicilia ; recí-procamente, si Portugal temió en el siglo XIII que los estados castellanos, con-ducidos mas tiempo por la política y el saber de Alfonso el Sábio, pudieranllegar en tiempos mas ó menos próximos á sostener y reclamar con la energíade incontrastables fuerzas los antiguos derechos á diferentes vasallages, bien detoda la nación Lusitana, bien referente á los Algarbes; si Granada por motivosanálogos, la Francia por otros, y la Inglaterra por ser uno de sus príncipes elcompetidor de I). Alfonso á la corona del imperio, proporcionaron á D. Sancho elBravo elementos y medios para vencer á su padre al finalizar su trabajada vida,la historia imparcial lo podrá tal vez comprobar: en cuanto á nosotros, consul-tándola hemos visto en unas épocas á graves é ilustres varones en las cienciaspolíticas repetir, sin un justo criterio, que los estudios matemáticos, físicos y

astronómicos en España durante el siglo XIII habian contribuido á poner en

peligro al buen gobierno de una de sus repúblicas. En otros tiempos hemos

visto escrita con todas las galas de la festiva poesía castellana la misma idea;

hallándonos que algunos historiadores estrangeros, creyéndose en el camino de

la verdad y que era cierto, han repetido muchas veces el mismo dicho contra

Don Alfonso el Sábio, citándole como ejemplo de intemperancia por el saber, y

2