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ideaba, de una manera cierta et complida, fundándose en las grandes sotilezas ynuevas maestrías de las artes de las aguas, de la luz, de la mecánica, de la geo-metría y de la astronomía de su tiempo.
En los prólogos del libro del códice á que nos vamos refiriendo, se halla es-puesta otra consideración que honra mucho mas al astrónomo, cuando dispu-so que sus maestros rabinos, árabes y cristianos , tradujesen y escribiesen encastellano algunos de aquellos, con el objeto de modificar é inventar nuevosprocedimientos de la práctica astronómica, y para que los artífices supiesen masayna, y se conservasen sin que volvieran á perderse las reglas de la cons-trucción de los instrumentos, con lo cual estos serian siempre semejantes, yconforme el tiempo trascurriese podrían otros sábios hacerlos mas y mas com-plidos. Las observaciones astronómicas en este supuesto, que se repite diferentesveces en el códice Alfonsí del saber de astronomía, si se pregunta á los gran-des astrónomos del siglo XIX, dirían que siempre hubieran sido uniformespor la exactitud ó inexactitud constante de instrumentos siempre iguales.Esta ventaja según aquellos sería incalculable, pues el trabajo de rectificarlas observaciones antiguas es el mas penoso, difícil y de inmensa utilidad, con-templándole la astronomía actual como una mina de riqueza insondable.
Además de todo lo espuesto, se prueba con los libros del códice Alfonsí,que su autor conoció la necesidad en la astronomía de reunir la destreza ytodas las sutilezas de los maestros que hubieren de hacer los instrumentospara las observaciones, con la inteligencia y los cálculos geométricos, á losque llama pruebas, que se refieren á las cosas de las estrellas. Esta concur-rencia tan apetecida por uno de los primeros astrónomos del siglo XIII, seha realizado con mucha posterioridad por diestrísimos artífices, como lo fue-ron Grraham, Herschel, Bird, Trougthon, Ramsden, Merz, y por analistas comoLa Place, Bessel, Adams y otros.
Si por algunas consideraciones escritas en los prólogos de los libros deI). Alfonso no se pudiese equiparar á este con todos los hombres reunidosy anteriormente citados, no se podrá menos de compararle con Bessel, quese le considera como fundador de la astronomía alemana, ó sea la cienciareferida por un momento á una de las naciones de la Europa actual. Eorbes,en elogio de Bessel como uno de los mayores méritos de este dice: «Hasta«estos últimos años, con muy pocas escepciones, los astrónomos se contenta-ban con observar casi mecánicamente, y sin conocimiento de las teorías físi-»cas y de construcción de los aparatos que ponian en manos de aquellos los«inteligentes y hábiles artífices, que generalmente no habían tenido oportuni-«dad de aplicar por sí las obras de su destreza al objeto para que servían.«Por consecuencia no fué fácil á los últimos conocer en el terreno de las«observaciones, y meditar allí mismo matemáticamente en los medios de eli-«minar los defectos que eran propios de la construcción de los aparatos.»
Continuando el mismo Eorbes en elogio de Bessel, con referencia á la mar-