LXXVI
circunferencia, adoptada para componer uno de los códices Alfonsíes, divisiónque, según dice el mismo D. Alfonso, estaba indicada en los códices que se creianen su tiempo escritos por Ptolomeo .
En cuanto á nosotros hemos procurado seguir hasta donde nos ha sido po-sible estas discusiones en que se disputaba la gloria científica al Rey sobre-dicho, para ver si hallábamos, y dónde, en medio de esta disputa mas princi-palmente del siglo XVI, los códices orijinales, tanto el de las Tablas comoel del Saber de Astronomía , que mandó escribir y en parte escribió el re-ferido I). Alfonso . Desgraciadamente para este, los tiempos de aquella discusióncientífica trascurrieron tan felices para la grandeza política y literaria deEspaña , que el esceso de buenas venturas en ciertos terrenos hicieron que laatención de los hombres científicos de nuestro pais, no se fijase en la posibili-dad de una superchería ó falsificación de la imprenta con motivo de las Ta-blas Alfonsíes ; falsificaciones que fueron, según la historia de aquel arte, muyfrecuentes y fáciles en su primera centuria; mientras que por otro lado el có-dice Alfonsí de las estrellas y de la astronomía práctica, y acia por entoncesmodestamente retraído á las miradas de todos, esperando tiempos mas favo-rables.
El retraimiento del códice del saber de Astronomía , sin embargo, nofue tan absoluto que no le hayamos hallado citado en algunas obras delgran siglo de la literatura clásica castellana. En esta edad décimasexta, elprimero que habló de los códices, que la tradición había conservado como losorijinales mismos del Rey D. Alfonso, fué el P. Gerónimo de la Higuera, en laHistoria de la imperial ciudad de Toledo , cuyos libros se conservan manuscri-tos en la biblioteca nacional, llamando al códice que cita aquel escritor de lasTablas Astronómicas ; asegurando que esta obra Alfonsí estuvo en poderdel escelente varón Juan de Herrera, que se la consideraba como el originalque dejó el mismo Rey Sábio , y que según se decía había estado en años pasa-dos en la librería de S. Juan de los Reyes de Toledo .
En las indicaciones que preceden del P. Higuera, referentes á uno de los doscódices astronómicos Alfonsíes que se escribieron en el siglo XIII, se hallanalgunos particulares dudosos, referentes á cuál fué de los dos códices de quehabla aquel historiador de la ciudad imperial el que se guardó en Toledo , yá los motivos de hallarse aquellos libros por algún tiempo en poder de Her-rera, puesto que el Padre dice que el códice estuvo en manos de este arqui-tecto. Estas dudas están fundadas en lo que dice Juan Honorato al comenzarla copia del orijinal del códice Alfonsí de Alcalá, que debió hallarse por algun tiempo en poder de Juan de Herrera , con motivo del trazado y dibujo geo-métrico de las figuras de aquel códice, para la copia que posee y se guardahoy en la biblioteca del Escorial; con la particularidad de que el códice queestuvo necesariamente por algún tiempo en manos de Herrera no fué el delas Tablas sino el del Saber de Astronomía , siendo posible que el P. ITi-