LXXXIII
drés, Castro y otros varios que citaron, y hablaron de los códices astronómicosde dicho Rey ( 1 ).
Las noticias que dieron estos últimos escritores españoles de las obras Al-fonsíes fueron simplemente literarias, porque la bella literatura y la bibliogra-fía fue el motivo especial de sus estudios, y trabajos. Casi todos aquellos, altratar de las obras astronómicas de D. Alfonso, aceptaron las opiniones del1\ la Higuera, fijándose mas particularmente en la copia del códice Alfonsí delsaber de Astronomía, que mandó hacer Juan Honorato y en lo que este dijo conrelación al códice de Alcalá; también le citan considerándole todos como el ori-ginal del Rey: pero en vista de algunas indicaciones de ciertos detalles de losreferidos códices redactados por los literatos citados anteriormente, al parecerno tuvieron tiempo ó no pudieron estudiar detenidamente aguellos libros. Sinembargo, son demasiado curiosas las noticias que aquellos nos dejaron de loscódices Alfonsí es, para que las pasemos aquí en silencio.
Bayer y Oasiri escribiendo al Abate Andrés, y dándole noticias de un códi-ce científico antiguo, que hay motivos para creer fuera la copia de Juan Ho-norato del códice complutense , decían que creían haber hallado un inmensotesoro escondido de las ciencias que fueran propias de la edad media en Espa ña y Europa . Castro publicó en su Biblioteca rabínico-española el índice porcapítulos de los libros contenidos en la copia de Juan Honorato; pero como aloriginal del Rey le faltasen, por las mutilaciones que había sufrido hasta el si-glo XVI, los tres primeros libros de las estrellas, resultó que las notas biblio-gráficas de Castro fueron incompletas; resintiéndose además de ligeras inexac-titudes, por una causa que no es de este momento el esplanar.
Don Nicolás Antonio dió también noticias de los códices de Alcalá y de lacopia de Juan Honorato, al primero considerándole como el original del Rey.Además este escritor da cuenta de otro códice astronómico, ó ejemplar de lasobras de 1). Alfonso, que pertenecía á su amigo D. Juan Lucas Cortés. Compa-rando lo que de este último libro dice I). Nicolás Antonio con el códice com plutense , nos parece que pudo ser una copia de los libros de la lámina univer-sal, y de los dos del cuadrante para rectificar, que forman parte de las otrasobras de I). Alfonso.
Reunidas todas las noticias referidas anteriormente, que corresponden álos escritores que mas han florecido dentro y fuera de España desde el si-glo XV hasta fines del XVIII, resulta: (pie independientemente de las copias,
(') Ln la cciituiia XVIII, entre los que citaron probablemente el códice del saber de Astronomía del Rey D. Alfonso de Castilla, secuentan algunos italianos: uno de ellos fue riraboschi, cuando da noticia del libret que escribió Regio-Montano contraías teóricasplanetarias de Gerardo de Cremona , nombre con el que tal vez se conocieron en Italia los libros de las láminas de nuestro SabioRey. Ademas de esta noticia liemos visto otra en un índice manuscrito que se guarda en la Riblioteea Nacional de Madrid , y en elcual se bailan enumerados los códices y libros españoles con que están enriquecidas las bibliotecas de Roma , entre los cuales hayuno que por su nombre, tamaño y número de fojas, al parecer puede ser copia duplicada del códice Alfonsí complutense, man-dada hacer tal vez por Juan Honorato y remitida á la Corte Pontificia , cuya opinión, no pudióndola evidenciar directamente, lahacemos constar en esta nota como congetural y probable.