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oras del dia et de la noche, et que parezca hy que es ell ascendente, et todas las XII casas, et la al-tura del Sol et de qual estrella quier, et las oras passadas, et todo esto á qual ora quier del dia et de lanoche, á menos que aya el omine á tomar altura de Sol de dia ó de estrella de noche, ni de tanneresta red con la mano, mas que ella se mueua por sí, et esto mesmo podremos fazer con espera siquisiéremos.
Tales son las frases que se leen como escritas por D. Alfonso en elprólogo á su libro del relogio del argento vivo, las cuales es innegabledebió tener presente Froissac cuando describió poéticamente el Dou Dyaldel amoroso.
El relogio toledano de Rabicac debió tener campaniellas para tañerseen los momentos de las horas; con este objeto aquel sábio dinámico ideóun aparato especial, con XXIV piértegas ó palancas angulares, á las queFroissac llamó brochettes en francés antiguo, con sus cuerdas que tirabany hacían sonar las campaniellas en su campanario, movidas por un me-canismo compuesto de linterna, plomos y una palanca de escape, del cualen la fábula del relogio amoroso se dice que permitía girar á point (enciertos momentos) á la linterna cantora.
La sonnerie ainsi qu’elle sonne.
.(Selonc m’entente)
Lorsque (und contrepois) levée est h point la destente.
Dando de este modo á conocer el poeta una de las invenciones masimportantes de Rabicag, cuando ideó éste como mecánico el relogio tole-dano del argento vivo, con el primero y mas simple escape de los conocidosen el arte de la relojería.
Nada dijo Froissac del mercurio en su relogio amoroso; pero á pesarde esta falta, que hubiera desvanecido hasta la mas pequeña duda refe-rente á sus analogías con el Alfonsí, son tales las que existen entre unoy otro en las ruedas madres ó las del vray dessir que le coer d' ommeesprent; entre las movedoras ó motoras, que según el poeta francés , sonlas plaisance dou coer en ambos relogios; entre sus plonks y cuer-das, dyals ó láminas astrolábico-horarias, linternas cantoras, palancas deescape, piértegas, cuerdas y campaniellas en su campanario, que ánuestro juicio hay razones suficientes para sostener que la composiciónpoética de Froissac es una paráfrasis ó documento, escrito teniendo á lavista el libro castellano del relogio del argento vivo de Rabicag. Si enla primera falta la espresa indicación del mercurio, tal vez fue porque comola acción de este metal era escondida, y dinámicamente muy difícil de es-pigársela, el poeta se calló tan preciosa indicación.
Por todo lo espuesto hasta aquí, nos pareció debía decirse en estelugar algo de una composición poética tan elegante como la que escribió