Band 
Tomo primero.
JPEG-Download
 

Discurso Tercero; di

para el espíritu , enfermedades, y dolores para el cuerpo.Y es bien de notar , que todos aquellos que fe dieron á laglotonería , y a la lascivia , se hicieron melancólicos, des.ladridos , y tétricos : por donde raro Principe fe encuen-tra en la Historia glotón »y lascivo , que no sueste junta-mente cruel. Algunos llegaron á enfadarse de sí mismosycomo el Segundo Apicio , que después de ingurgitar dosmillones y medio , fe quitó la vida con el lazo. Qué fueesto si no hallar vanidad , y aflicción de el espíritu en^rre los mayores aihagos de la Fortuna? Por ventura an-dan tan desazonados, y enfadadizos los mismos Poidio*seros? 1

§. VIII.

25 T TErdaderamente, yo he seguido hasta ahora el

V cotejo de una, y otra fortuna , por la parcemas disidí; esto es , trayendo al paralelo la mas elevadacon la mas abatida, la soberanía con la mendiguez. No in-tentaba tanto, quando erapezé a eícribiE este capitulo;pe-iro voló la pluma, fin sentirlo yo ,ázia el extremo de losdos extremos- No era menester tanto. Mas yá que está lie-;cho, tenemos del primer encuentro toda la dificultad venacida: porque si el que está debaxo de los pies de la Fortu-na iguala al que pifa lo mas alto de fu rueda ; con mas ra-zón igualara el que con estrechez tiene lo preciso , al que,con opulencia gózalo sobrado-

26 El cafo es,si lo hemos de decir todo , que no soloiguala , pero-excede. Si fe mírala superficie de las cofas,goza el rico mas comodidades , y padece menos incoen»,didadés que el pobre y pero sise registra el fondo, sucedemuy al revés. Tiene el rico vario , precioso, y abundanteplato.Pcro saborease en él mas que el pobre con el común*,y tosco? Ni aun tanto : porque en este, la apetencia conque fe 1 sienta ala mesa , recompensa con ventajas aquel ex-celso. Qué les importa á las abejas de la Lithuania, Paísrudo , y dessabrido, no tener tan hermosas , y odoríferasflores ^como las abejas de otros Países, si de estas mismas