So Humilde , y altaFortü'ma.
aun quándo no hay alguna sed. Y veis aquí, que en lie-:gando á este estado , sin ningún delcyte la salud se estraga,y la vida se abrevia.
rz Aun no he explicado todo el mal. Lo peores,que fe junta la saciedad con la hambre. Si digo, que tantahambre tiene el pod; roso harto, como el pobre ham-briento , se creerá que propongo nueva paradoxa , ópor lo menos nuevo enigma. Y con codo diré la ver-dad. El pobre hambriento , tiene hambre de el manjar?el poderoso harto , tiene hambre de la misma hambreaEl menesteroso , á quien falca lo preciso , apetece el ali-mento* El guloso,que después de lleno el vientre , véCubierta de regalos la mesa, apetece el mismo apetito*Aquel se congoja, porque le falta lo que necessica ; este?porque no puede gozar lo mismo que tiene. Y poca di-ferencia hay para el dolor, entre estar sediento de agua,.6 estar hydropico de sed.
24 Esta ansia depravada , llama que se levanta sovbre las cenizas de otro fuego, ultimo desorden de la con*cupiscencia, 6 concupiscencia de la parte superior de laAlma , trabajó mucho á aquellos,que logrando lo mas altode el poder , llegaron á la cumbre de la perversidad. Todo*era discurrir irritativos al apetito, condimentos á la torpe-za,excravagancias al gusto. Buscando lo exquisito, topabancon lo monstruoso. Heliogabalo llega á hacer banquete decrestas de Gallos. Nerón exerce fu lascivia,cubierto de pie-les de fieras ; bien, que este era el habito mas proprio paraaquel bruto. Tan extravagantes fueron las abominacionesde otros Emperadores, que ni en el transcurso de tantos¡siglos , ni la fragrancia de tantos Santos , apenas ha dis-sipado en Roma la hediondez de los Principes de aqueltiempo. Pero con toda esta solicitud, qué conseguían? Na-da,sino aumentar la violencia del habito , para que sé exer-ícitaste aun con fastidio. El deleyte entre tanto andaba fugi-tivo, como la agua de Tántalo, por mas que parecía , quefe tenia entre las manos: siendo medio para no lograrle, laksinia anticipación ¿ cogerle, Solp se ganaban inquietudes
pa.